viernes, 5 de marzo de 2010

UNA MUESTRA DE LA TACTICA DESTITUYENTE

(Publicada en Facebook el 25 de febrero de 2010)

No son pocos los que aún creen que las denuncias que se realizan en torno de las prácticas seudogolpistas de prominentes representantes del denominado establishment corporativo son manotazos de ahogado de un gobierno al que le auguran pocos meses más de vida (que por otra parte no es mas que el deseo más ferviente de esos sectores).

Opiniones en ese sentido no solo se encuentran entre los patéticos integrantes de nuestra peligrosa clase media (un conjunto de burgueses asustados que pretende ser lo que no es y que ni siquiera esta en condiciones de intentar lograrlo). Nutridos voluntariamente de la miasma que destilan los grandes medios de comunicación y alentados por el silencio de quienes dicen ser neutrales u "objetivos", actúa como el corifeo de la tragedia griega, dando a la puesta en escena el dramatismo que necesita toda buena obra de teatro.

Los voceros de ese conglomerado de poder corporativo, económico y político, actúan de manera desembozada. Porque ni siquiera guardan la forma como para no parecer lo que realmente son. Sus antecesores, los que actuaron en décadas anteriores, parecen hoy personajes con actitudes naif frente al caradurismo de los actuales.

Un ejemplo de ese accionar lo brinda, por ejemplo, Rosendo Fraga, desde las páginas del diario La Nación. El diario "tribuna de doctrina" publicó anoche en su sitio de internet una columna de opinión por el firmada que, seguramente, aparecerá en la edición impresa de hoy jueves, titulada "Riesgo de crisis de gobernabilidad" (link: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1236809&pid=8391805&toi=6259)

No hago anticipos sobre su contenido. Los invito a que la lean. Pero con espíritu crítico y aplicando el sentido común necesario paro poder advertir las verdaderas intenciones. Artículos de esta naturaleza son el alimento con que se engordan las mentes descalabradas de esa clase media que repite lo que le dan sin la más mínima capacidad de análisis. Por no hablar de los sesudos periodistas y comentaristas que en pocas horas más tomarán su contenido para regodearse a través de los micrófonos de la radio y frente a las cámaras de la tele.

Una muestra más, de las tantas con las que nos infectan a diario, de las tácticas destituyentes de esos sectores que no están dispuestos a aceptar una realidad que no sea la que beneficie a sus propios intereses.

Abrazos para todos.

Marcelo Bartolomé