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lunes, 15 de noviembre de 2010

SE ACABO

“Y ahora, qué van hacer con los suplementos de economía La Nación y Clarín? ¿A que se van a dedicar después de este anuncio?”.
La pregunta, plagada de ironía pero que resumía una inocultable satisfacción, me la transmitía por  teléfono un colega, compañero de trabajo y  secretario de redacción de un diario, una hora antes de que Cristina anunciara la renegociación de la deuda con el Club de París, sin la participación del FMI. 

A ver. No es un simple anuncio ni una medida de gobierno intrascendente. Es lisa y llanamente la complementación final  de la política de desendeudamiento iniciada por el ex presidente Néstor Kirchner en el 2005. Se cierra un círculo que estuvo plagado de dificultades y contratiempos, desde que el ilustre puntano Rodríguez Saa  defaulteara alegremente la deuda externa, en los calientes y dolorosos días de diciembre de 2001.

Más que una repetición de la historia, es una maravillosa continuidad que pone de manifiesto una vez más la coherencia  plasmada entre el dicho y el hecho. En la presidencia de Néstor Kirchner, un canje de deuda exitoso y la cancelación de la deuda con el FMI. En este gobierno de Cristina, un canje de deuda exitoso y la cancelación de la deuda con el Club de París.  No son coincidencias. Son consecuencias, que no es poco.

Con este anuncio, la Argentina se libera definitivamente de una verdadera mochila de plomo. Y constituye el broche de oro para una política que cosechó resultados positivos desde que se comenzó a poner en práctica contra viento y marea. Quedan simplemente intereses devengados por emisión de bonos con anterioridad al default pero que en términos comparativos poseen un peso definitivamente menor en relación con el PBI que las deudas saldadas. 

Esta medida, además, termina con uno de los negociados más fabulosos de que se tenga memoria en la Argentina. Desde la dictadura militar para acá, nuestro país no hizo sino hundirse en el abismo cenagoso de la toma de deuda, condenando a generaciones enteras a la ignominia de deber dinero que jamás había tomado prestado. Era el nuestro un país donde cada niño, por el simple hecho de nacer, contraía una deuda de miles de dólares gracias a los desaguisados de gobiernos cuyos funcionarios  profundizaron la condena de la deuda impagable. Los exégetas del libre mercado, que permanentemente reclamaron a Néstor Kirchner y Cristina Fernández un alineamiento a ultranza con las políticas que nos llevaron al desastre, que insistieron hasta decir basta con el respeto al FMI y otros organismos similares, que condenaron hasta quedarse sin voz esta política de levantar las deudas que no habían contraído los actuales gobernantes, se quedan desde ahora, sin argumento posible. Se quedan huérfanos de legitimidad para seguir reclamando y exigiendo.  Las décadas durante las cuales lucraron venalmente con las deudas acumuladas, actuando como voceros impunes de nuestros acreedores, muchos de ellos ilegítimos, han concluido desde ahora y para siempre. No les queda entonces margen para la elaboración de argumentos que se sostengan por sí mismos. Esa misma carencia discursiva los llevará (lo vamos a ver dentro de pocas horas más en primeras planas y páginas interiores de los diarios hegemónicos o casi, , en las pantallas de televisión y escuchar en las emisoras de radio) a plantear lamentos y críticas con las que procuraran ocultar el odio y la desazón, al mismo tiempo, que les provocará saber que no habrá de ahora en más beneficios posibles por cada centímetro publicado, por cada minuto de aire utilizado en defensa de los intereses que sojuzgaron implacablemente a la Argentina. 

Por eso, mi querido colega y compañero de trabajo, tiene razón cuando se pregunta adónde irán ahora los suplementos y páginas de economía de La Nación y Clarín, pero también de Ámbito Financiero, del  Cronista, de Perfil, de La Prensa, que tanto escribieron sobre lo que debíamos hacer para reinsertarnos en el mundo.  Se acabó. Definitivamente. Ahora empezará otro capítulo que, no tengo dudas, marcará mucho más claramente la profundización de este modelo

martes, 11 de mayo de 2010

UNA CARTA LLAMATIVA

¿Qué es lo que valora o analiza un editor en jefe a la hora de publicar un material periodístico en un medio? Una pregunta de manual para quienes estamos en el ejercicio de esta profesión desde hace tantos años (más de 30 en mi caso). También el manual brinda una respuesta concreta para esa pregunta. Pero lo cierto es que las evaluaciones no se hacen todas con una misma vara. Por esa razón vemos hoy la manipulación en límites nunca antes imaginados con la información que a diario consumimos a traves de los medios gráficos, radioeléctricos y en la red.

Perfil.com publica hoy en su portada, en un stio poco relevante, una carta que el ex director de Radio Mitre, Jorge Santos, le envió al CEO del grupo Clarín, Héctor Magnetto. El título con el que se presenta la información dice “Un ex Clarín le pidió a Magnetto que ponga límites morales a Tinelli”. Cuando haces click en ese título, en la bajada podes leer que, según Perfil, en su carta Santos compara a Magnetto con Kirchner.

Y como siempre ocurre en situaciones como esta, cuando comenzas a leer el contenido de la carta te encontrás con varias sorpresas. La primera es que el pedido de límites morales para Tinelli aparece recién al final. Que la presunta comparación con Kirchner es absolutamente subjetiva. Y la mayor….bueno, la mayor mejor encontrala vos leyendo la carta. (Para leer la nota click ACA ).

Resulta llamativo, no obstante, que se haya publicado el texto completo de la carta. Sobre todo porque el titulo con que se la presenta constituye un recorte exagerado de su contenido ya que ni siquiera alude a la porción más importante de los dichos de Santos. Y además porque, al fin de cuentas, hasta podría decirse que los reclamos que formula en la parte más inportante de la carta bien podrían ser dirigidos al propio Fontevecchia, director general de la editorial Perfil. Leela y espero tus comentarios.

PD: ¿Hace falta señalar que Clarin.com no da acuse de recibo de la carta?

miércoles, 5 de mayo de 2010

LAS ESTRATEGIAS DE LOS DIARIOS DE MAYOR VENTA

El domingo 2 de mayo Clarin en su portada sigue hablando de coimas y se basa en un relato ambiguo y poco consistente de Antonini Wilson mientras que La Nación habla de comisiones y que se investiga para ver si se pagaron coimas. En este diario se puede observar que el desarrollo de la información es mas político con tiros por elevación, es más subjetivo que Clarin, que termina siendo más frontal y casi desesperado.

Página 12 vuelve a la carga de su portada con denuncias contra el comportamiento del cardenal Bergoglio durante la dictadura. Habla del acto político en que se convertirá su tedeum del 25 de mayo en la catedral metropolitana.

Clarin y La Nación, pese a sus caídas, siguen siendo los diarios más leídos. En consecuencia cuentan con grandes chances de seguir marcando agenda y la cancha informativa a base de noticias concretas pero también de subjetividades, por eso pueden insistir en estrategias diferentes pero que confluyen en un mismo juego táctico que es el de continuar instalando la peor imágen posible del gobierno, profundizando sus errores, minimizando u ocultando sus aciertos y presionando sobre determinados hechos políticos y económicos que se les tornan funcionales a sus objetivos. Ejemplos: las tapas del domingo de uno y otro diario son una muestra de la estrategia de la que hablamos.

Analicemos el panorama: si se insiste en hablar de coimas aunque no haya nada confirmado de manera categórica todavía, si se insiste en denunciar ataques y hostigamientos a periodistas que no sufrieron ningún daño físico ni a sus bienes personales, si se insiste en hablar de inflación galopante o desmedida, si se insiste en recortar deliberadamente el contenido informativo para adecuarlo a sus fines, si se insiste en ocultar determinada información de índole claramente positiva para potenciar y profundizar lo negativo, si se insiste en poblar su portada de interpretaciones negativas de la realidad, si se insiste en editorializar absolutamente en todo al punto de no distinguir cuando se informa y cuando se opina, y todo esto ocurre desde la tapa y las páginas del diario más leído del país estamos frente a una clara operación política de prensa mediante el manejo espurio de la información. Clarín sabe que aún le queda una porción importante de su poderío y lo aplica a destajo para ubicar al imaginario de sus lectores ante un escenario con el que procura invisibilizar lo que más temprano que tarde será noticia y frente a lo cual, aunque calle o mienta, no podrá correrse: el resultado de las pruebas de adn de los hijos adoptivos de la Ernestina de Noble y el fallo de la Corte Suprema sobre la ley de servicios de comunicación audiovisual, que se presume será favorable a su inmediata aplicación. Esos dos golpes se convertirán en los más duros y definitivos sobre su accionar.

El lunes 3 de mayo, Adrian Ventura escribe en La Nación un alegato escandaloso contra la ley de servicios de comunicación audiovisual y a favor de los lobbies empresarios que ven amenazada su concentración de empresas de comunicación. Lo hace sobre una serie de lecturas de absoluta subjetividad respecto de la legitimidad, ya no solo de los recursos presentados ante la justicia sino incluso sobre la sanción de la ley propiamente dicha. Leer este articulo es leer un ejemplo más acerca de cómo operar desde un medio de comunicación a favor de intereses particulares avanzando contra los intereses generales a partir de un instrumento legal discutido y sancionado con absoluta legitimidad por ambas cámaras del congreso por abrumadora mayoría.

Pero ahora resulta que la discusión, a supuesta falta de temas para cuestionar a como de lugar todo lo que huela a oficialismo directo o indirecto, es si el programa 6,7,8 es o no un programa periodístico. La polémica se desato entre Marcelo Stiletano, columnista de espectáculos de La Nación y del programa que conduce Victor Hugo Morales por radio Continental, y este ultimo.(Leer y escuchar AQUI un fragmento de la polémica)

Es de una pobreza tan lamentable la argumentación esgrimida por Stiletano que uno termina por tener la confirmación de que hay que agarrarse de cualquier cosa para poder seguir pegándole al gobierno.

Stiletano dice que está esperando que Canal 7 convoque a personajes que tengan una postura contraria al gobierno. O Stiletano no ve televisión o miente descaradamente (me inclino a pensar en una mixtura de ambas cosas). Porque desde el 2008, en pleno conflicto por las retenciones, hasta el presente, he visto en los pocos programas de contenido periodístico del canal público a invitados con posturas críticas al gobierno. y si no fueron más es porque no aceptaron la invitación. Stiletano no puede desconocer que numerosos personajes políticos, gremiales, sociales, críticos u opositores al gobierno, no quieren ser entrevistados por periodistas que comulguen con el gobierno.

Me ha pasado a mi de manera inocultable con gente como Alfredo de Angeli, Ernesto Sanz, Luis Juez, Elisa Carrio, por mencionar algunos. Jamas pude entrevistarlos en mi programa de radio que hice el año pasado en Concepto am. Se me llego incluso a decir que “con periodistas oficialistas no hablo”. Textual. Y para mayores datos, algunos potenciales anunciantes privados se negaron a pautar publicidad en el programa solo porque tenía un claro enfoque de defensa al gobierno, razón por la cal tuve que levantarlo por no poder seguir solventándolo.

Insisto: Stiletano no puede argumentar no saber esta situación, porque de otro modo tengo que aceptar que vive con una escafandra adentro de un freezer. Stiletano es, finalmente, funcional a los intereses de La Nación, del mismo modo que los periodistas estrella del grupo Clarin, que responden a sus mandatarios sin poner en tela de juicio ni las formas ni el fondo. Stiletano no mide con la misma vara. Por el contario, aplica la que más le conviene para tratar de ajustar su discurso. Lo mismo que hace la mayoría de los periodistas que han rifado su prestigio (como, por ejemplo, el propio Stiletano) en pos de una sumisión lamentable a sus mandatarios de turno por un sueldo más que aceptable.

Estas son nada más que muestras pequeñas si se quiere de la más grande operación periodística montada contra un gobierno por las corporaciones mediáticas de la que yo por lo menos tenga memoria. Como dijera Aliverti al recibir su Martin Fierro, les exijo respeto a la hora de utilizar las palabras, respeto por sus lectores, radioescuchas y televidentes, respeto por el ejercicio de la profesión, respeto por la investidura humana que nos convierte a todos en pares a la hora de ser juzgados.

Marcelo Bartolomé

viernes, 12 de marzo de 2010

EL "EFECTO DEL PONT"

No es fácil agrupar la cantidad de información que aparece durante el día en los diferentes medios informativos con los que se cuenta. Si tomamos en cuenta que horas más tarde los medios gráficos habrán hecho la selección de aquellas noticias que consideran más importantes en función de sus intereses, dejando afuera obviamente las que no les son útiles o funcionales, tendremos como habitualmente ocurre, una visión sesgada de la realidad.

Por eso junto aquí cuatro o cinco frases dichas hace algunas horas nomas por algunos sectores de la oposición parlamentaria que, sin lugar a dudas, dejan al descubierto la endeblez de la que sufren, la debilidad argumental que muestran y, sobre todo, la falta de ideas con la que pretenden lidiar en política.

Oscar Aguad, jefe de la bancada radical de diputados, dijo anoche: "no se puede echar a alguien sin haberla escuchado". Una frase increíble en boca de quien llevó buena parte de la voz cantante para echar por la puerta de atras a Mercedes Marcó del Pont de la jefatura del Banco central.

Luis Juez senador por...(es difícil recordar por cual partido pero bueno, senador al fin), afirmó: "no podemos cometer las mismas torpezas que criticamos". Aludía así a las desprolijidades que cometió la oposición frente a la imposibilidad de conseguir el quorum para deliberar en la cámara de senadores.

El senador Carlos Reutemann, en relación con el mismo tema, afirmó que "la estrategia de la oposición es tremendamente frágil".

Roxana Latorre, senadora del PJ otrora aliada a Reutemann, afirmó que "en la oposición hay comportamientos golpistas". Ojo: lo dijo una senadora que argumenta estar contenida en el denominado espacio opositor, no un representante del FPV.

El virrey de Anillaco, fiel a su estilo hipócrita y midiendo siempre su accionar de acuerdo con su propia conveniencia, anticipó que "quizás me abstenga" cuando se lo consultó acerca de cuál sería su voto en el recinto de los senadores cuando se trate el pliego de Marcó del Pont.

Gerardo Morales, jefe de la bancada de senadores radicales reconoció finalmente que "no siempre tendremos los 37 senadores para dar el quorum"

Estas frases fueron dichas frente a cámaras y micrófonos de los medios de comunicación (todos, sin distinción) por los mismos personajes que el miércoles se quedaron en el más absoluto silencio cuando Mercedes Marcó del Pont terminó de realizar la defensa de su designación como presidenta del Banco Central. No es que se hayan quedado mudos de repente. No supieron qué preguntar y quedaron, como decimos en el barrio, "pedaleando en el aire". Optaron por levantar la sesión y salir a escupir sus diatribas, eso sí, ante los micrófonos de los medios amigos (aquí sí hago la diferencia) que diligentemente los estaban esperando afuera del recinto.

Causalidades. Efectos colaterales. Consecuencias. Ponele como quieras. A mi me gusta definirlo como el "efecto Del Pont". Porque la exposición de la presidenta del Central, el miércoles pasado, fue tan contundente, tan sólida, tan frontal e intelectualmente honesta, que el resultado no podría haber sido uno diferente.

Ninguno de los brillantes opositores que allí estaban presentes pudo ni siquiera intentar articular palabra para preguntar, cuestionar, decirle en la cara ni la décima parte de las barbaridades que habían manifestado hasta unas pocas horas antes de su presencia en la comisión de acuerdos del senado. A esa actitud, también en el barrio, le decimos "cobardía".

Y como la evidencia de su fracaso fue tan contundente, (porque toda la reunión fue por fortuna transmitida en directo por la tele)no tuvieron más alternativa que salir ellos por la puerta de atras. La misma puerta por la qwue estaban deseosos de ver salir a Marcó del Pont. Luego, las frases y manifestaciones referidas más arriba, constituyen la consumación mas absoluta del propio caos en el que se debaten de manera cotidiana.

Por si quedaran algunas dudas, propongo el siguiente ejercicio (porque no voy a darles todo armado y terminado no?. Cotejemos estas frases con las que estos mismos personajes pronunciaban a los cuatro vientos hace apenas unos días y veamos las diferencias conceptuales de fondo.

Con este panorama aterrador que rodea a los autodenominados integrantes de la "oposición democrática preocupada por la institucionalidad y el respeto a la constitución (y bla, bla, bla, bla...)" ¿es posible, razonable, pensar que puedan tener algún tipo de responsabilidad para poder gobernar en el futuro mediato a la Argentina? Por que recordemos también que ayer el senador Ernesto Sanz dijo que "el radicalismo se prepara para gobernar el país a partir del 2011".

Y conste que no reseño aquí las declaraciones de Felipe Solá, Elisa Carrió, Federico Pinedo, Gabriela Michetti, Eduardo Duhalde (y siguen las firmas), para no tornar esta columna en un elemento intoxicante.

Hasta aquí llego por ahora. Me queda una reflexión sobre el comportamiento incomprensible de Proyecto Sur, encabezado por Fernando Pino Solanas y su siniestra funcionalidad a esos sectores destituyentes, denunciados desde ayer por algunos de sus integrantes (a lo mejor asustados por la enjundia de sus pares a la hora de embestir contra el actual gobierno a como de lugar). Será, seguramente en breve, motivo de otras líneas.

Abrazos para todos

viernes, 5 de marzo de 2010

LOS CIEGOS POR ELECCION

(Publicada en Facebook el viernes 5 de marzo de 2010)

No voy a redundar sobre los episodios protagonizados en las últimas 24 horas por la oposición parlamentaria, aglutinada bajo signos de diferente índole. Un verdadero rejunte de voluntades, con proyectos presidenciales particulares y diferentes entre sí y a quienes solo aglutina la necesidad de sacarse de encima a un gobierno que le molesta por el simple hecho de mostrar resultados que ninguno de ellos jamás pudo concretar cuando les toco administrar el país.

Pero sí quiero detenerme en algunas cuestiones que están relacionadas con la catadura moral de muchos de quienes hoy ponen el grito en el cielo por las decisiones del gobierno plasmadas en tres decretos, uno de ellos de Necesidad y Urgencia. Y quiero recordar una vez más que tales instrumentos son de absoluta legitimidad constitucional.

La actual gestión presidencial, en sus poco más de dos años, tiene un promedio de aproximadamente 0,68 DNU por mes, lo que equivale a unos 6 o 7 decretos de ese tipo dictados durante todo este tiempo. El récord, claro está, lo ostenta el virrey Menem con cerca de 600. Y también hubo DNU’s durante las gestiones anteriores y posteriores a ese sujeto.
Decretos que constituyeron verdaderos desastres para la Argentina. Desde la promoción de un cambio de moneda (el famoso Plan Austral), pasando por indultos a genocidas, recortes de salarios y jubilaciones, megacanjes que hundieron al país en la peor crisis de su historia, devaluaciones y pesificaciones asimétricas, por mencionar solo algunas de las medidas que adoptaron diferentes gobiernos echando mano de esa atribución constitucional.

Ninguno de aquellos decretos que lejos de brindar beneficios perjudicaron al país y a su gente, fue cuestionado o rechazado con la virulencia con que son rechazados los actuales. Nunca ningun integrante del parlamento se sintió avasallado por ninguno de los gobiernos que en años anteriores emitieron decretos de necesidad y urgencia que sí fueron, de manera inocultable, catastróficos para la Argentina.

La pregunta del millón es ¿con qué se intoxicaron ahora estos personajes parlamentarios a los que de golpe (y nunca mejor empleado el término) les agarró un ataque de republicanismo y constitucionalismo que antes nunca mostraron con semejante énfasis?
Muchos de quienes hoy están tratando de ganar en la justicia lo que su impericia les impide ganar en el terreno político han sido parte de aquellos gobiernos. El senador Morales, secretario de acción social de De la Rua, quien aceptó pasivamente las políticas de ajuste que hambrearon millones de argentinos. Patricia Bullrich, ministra de trabajo de la Alianza, aceptando con ignominia el recorte de salarios públicos y jubilaciones porque el déficit galopaba sobre sus cabezas luego de aplastar a la mayoría de la ciudadanía con miseria y desocupación. Ambos, Morales y Bullrich, participantes de un gobierno que no trepidó en promover coimas por 5 millones de dólares en el senado (que involucraron a propia tropa y justicialistas, hay que decirlo) para logar la aprobación de una reforma laboral que recortaba derechos a millones de trabajadores.

Diputados y senadores, muchos de los cuales hoy siguen teniendo vida pública, que no fueron capaces de discutirle una coma a Cavallo cuando presentó, decreto de necesidad y urgencia mediante, el famoso megacanje que condenó a la Argentina a la emisión de bonos con vencimientos que se extienden hasta el…2030! Adolfo Rodríguez Saa, el defaulteador número uno que se ufanó de haber anunciado con un coro de aplausos en asamblea legislativa el no pago de la deuda. Como una broma bizarra del destino, ese mismo personaje hoy es el presidente de la comisión bicameral que debe controlar el DNU que crea el Fondo de Desendeudamiento y que reemplaza al polémico Fondo del Bicentenario.

¿Cuál es la autoridad moral de estos dirigentes que creen ser la reserva ética de la patria para promover con tanta enjundia , odio, revancha, desprecio por todo aquello que no les sienta bien una embestida de las características que protagonizan y que no registra antecedentes en la corta historia de nuestra democracia contemporánea? Quizás lo más parecido haya sido la maniobra amoral de Cavallo en febrero de 1989 (por entonces diputado del PJ) ante los organismos multilaterales de crédito y la reserva Federal de los Estados Unidos para generar la corrida contra el dólar que degeneró en hiperinflación, miseria, saqueos y la salida anticipada del gobierno de Raul Alfonsín. Y eso que el suyo fue un gobierno conservador, que no había ni por asomo afectado intereses corporativos como los que sí afectó la actual administración.

¿Cómo es posible que tantas y tantas personas tengan la memoria tan destruída como para no advertir que aquellos personajes son los que hoy se presentan como los guardianes de “los dineros de los argentinos? Nadie puede resistir un archivo, de modo que basta con tomarse la molestia de recurrir a ellos para comprobar que lo que expongo aquí es absolutamente cierto.
¿No sería mucho mejor que todos esos representantes del poder ajeno se sinceren y digan de una buena vez que lo que pretenden es volver a aplicar las mismas recetas que pusieron en práctica hace no muchos años? Recetas de ajuste, recortes de salarios, destrucción del mercado interno, eliminación de políticas sociales, planes de infraestructura y obra pública.

Como no hay ninguna argumentación que pueda sostener semejante virulencia en el comportamiento de tales opositores (quienes dicho sea de paso se oponen al decreto tan cuestionado pero no dicen de qué manera reemplazarlo) lo único que cabe pensar es que persiguen claramente el debilitamiento acelerado del actual gobierno, echando mano de actitudes que alcanzan la calificación de golpistas, aunque no tengan que recurrir a los cuarteles. Los cuarteles de ayer son hoy reemplazados por los medios de comunicación concentrados y monopólicos.

De eso se trata. De acorralar, de perseguir, de ignorar la voluntad popular, de destituir a un gobierno que hace lo que ellos no supieron ni quisieron (porque poder, pudieron, no tengamos duda de eso) hacer cuando tuvieron el poder. Duele pensar que muchos de los que hoy se prenden en el coro de los destituyentes, serán los primeros en poner el grito en el cielo si, tras el 2011, cambia el gobierno y se retrocede 10 o 15 años en el tiempo para volver a las mismas prácticas que nos destruyeron como país. Es lo que está pasando en la ciudad de Buenos Aires con Macri. Los que lo votaron son los que hoy se quejan con un discurso por “izquierda”, luego de haber votado con la mano “derecha”, como si no se hubiera sabido de antemano que su gestión iba a ser de una total inoperancia.

Pero no hay caso. No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Abrazos para todos.

UN DÍA NEGRO PARA UNOS CUANTOS...(Es un poco largo, me costó ser breve...)

(Publicada en Facebook el martes 2 de marzo de 2010)

Varios episodios se generaron el lunes que, al menos en opinión de quien esto escribe, desbarataron las argumentaciones de un amplio sector de la oposición, esa que con un sentido destituyente procura por todos los medios ponerle fin a este gobierno a como de lugar.

Primero, el discurso de la presidenta Cristina Fernández ante la asamblea Legislativa. La contraposición entre el “país real y país mediático” fue de una claridad contundente. Tanto es así, que si alguno de ustedes tuvo la oportunidad de seguir la transmisión mirando de manera simultánea dos canales de TV por cable, en este caso concreto TN y C5N, habrá podido observar que la exposición de la presidenta no dejó ningún resquicio para la duda o la sospecha. Comparada con la transmisión de C5n (cuya línea ideológica está muy lejos de mi manera de ver y pensar) la de TN realizó de manera permanente un recorte tan desembozado de la realidad que me exime de mayores comentarios. Al respecto sugiero la lectura del editorial de Eduardo Aliverti del lunes 22 de febrero en Página 12. Alguien cuyo nombre no recuerdo posteó en su Face hace pocos días la grabación de ese mismo editorial que Eduardo leyó en su programa del sábado 20 de febrero por La Red . Leyéndolo o escuchándolo encontrarán el sustento de mi argumentación mucho mejor expuesto.

En ese discurso se anunció la emisión de tres decretos presidenciales, uno de ellos de necesidad y urgencia que crea un nuevo fondo para el pago de los vencimientos de la deuda durante este año. Instrumento que además pone bajo el control de una bicameral para su control y regulación. Los otros dos proceden a derogar el decreto 2010 que creó el poémico pero necesario Fondo del Bicentenario y la transferencia de unos 2.400millones de dólares para el pago a organismos de crédito internacionales.
Ni bien terminó la asamblea legislativa, las principales voces opositoras anunciaron que hoy recurrirán a la justicia para impedir la puesta en marcha del DNU que crea un nuevo fondo, detallado más arriba. Pero como, ¿no era que la oposición había dicho que era necesaria la discusión y el consenso para arribar a acuerdos sobre los actos de gobierno?. Y sin embargo, una vez más, apelan a la justicia para evitar dar una discusión seria, profunda, superadora sobre un tema de particular importancia.

Queda clara entonces la ausencia de argumentos e ideas que permitan mejorar una propuesta de este tipo. Sin mencionar que los instrumentos a los que echo mano el gobierno son absolutamente legítimos. Los fundamentos de tales decretos están claramente expuestos en su redacción y para quien quiera mayores detalles puede consultarlos en la página web del boletín oficial (www.boletínoficial.gov.ar
).
A propósito, TN martilló en sus pantallas buena parte de la tarde de ayer con que los decretos no habían sido publicados en ese boletín. Cuando la mentira (una mas) quedó al descubierto ni se preocuparon por corregir el ¿error? cometido.

El día continuó con el encuentro entre la presidenta y la secretaria de estado de EEUU Hillary Clinton. De ningún modo voy a hacer aquí una defensa ni menos aun un elogio de la funcionaria norteamericana, toda vez que defiende una política que no comparto en absoluto. Pero lo cierto es que los grandes medios concentrados estuvieron dedicándole un espacio importante, editoriales incluídos, desde hace más de una semana a la presencia de Hillary en Montevideo para participar de la asunción de Pepe Mujica como presidente del Uruguay. Su visita se inscribió en una gira por algunas capitales latinoamericanas, que no incluía a Buenos Aires.

Tras el contundente respaldo del gobierno argentino la semana pasada en la cumbre de naciones latinoamericanas y caribeñas en torno a sus reclamos sobre la soberanía de las Islas Malvinas el escenario político cambió de manera concluyente. Hasta ese momento Washingron no consideraba la posibilidad de mediar o interceder entre Argentina y Gran Bretaña para retomar las discusiones sobre la cuestión Malvinas. Más bien había sostenido una posición neutral, señalando que era un problema bilateral en el que no tenía que intervenir.

Para entonces las cancillerías argentina y estadounidense habían acordado un encuentro entre Cristina y Hilllary en Montevideo tras la ceremonia de asunción de Mujica. Con ese dato,los grandes multimedios volvieron a batir el parche acerca del “aislamiento argentino”, toda vez que la funcionaria norteamericana no visitaba el país y apenas concedía un encuentro no protocolar con la presidenta argentina en la capital uruguaya. El lunes, la noticia era que la secretaria no solo confirmaba su reunión, sino que había decidido viajar a Buenos Aires y convertir a la presidenta argentina en su anfitriona.

La reunión, pautada en unos 30 minutos, se extendió por casi una hora y media, con conferencia de prensa conjunta en la casa de gobierno, en la que la funcionaria norteamericana, no solo anunció que finalmente su país aceptaba mediar entre el nuestro y el Reino Unido en la cuestión Malvinas, sino que tiró por la borda toda la argumentación esgrimida por aquellos medios para condenar la política exterior argentina. Es curioso que la principal potencia del mundo cambie tan rápidamente de opinión y acceda finalmente a visitar un “país aislado” como el nuestro y, encima, presidido por alguien que no vaciló en afirmar ante las cámaras de la CNN (nada menos) que Obama había defraudado las expectativas generadas en la mayoría de los países latinoamericanos. La actitud de Hillary incluso dejó tambaleante la figura de Arturo Valenzuela, subsecretario de estado norteamericano para asuntos latinoamericanos, (a la sazón un subordinado suyo), quien había refutado los dichos de la presidenta argentina al sostener que Obama era extremadamente popular en la región.

Y aquí también vale señalar el comportamiento de TN a la hora de transmitir la conferencia de prensa, ya que le dio mayor trascedencia a las manifestaciones de la funcionaria norteamericana, en la primera parte de la conferencia, antes de las preguntas del periodismo, que a los dichos de la presidenta. Otros canales la transmitieron en su totalidad y sin cortes. Si eso no es un recorte arbitrario y absoluto de la información…

No me voy a anticipar. Esperaré a ver de qué manera tratan hoy los medios gráficos estas noticias . Aunque tengo sobradas razones para ser pesimista. La náusea me asalta con solo pensar o suponer algunos títulos o crónicas que en pocas horas más veremos en esos medios. Leeremos interpretaciones sesudas acerca del “cambio de opinión” como lo denominó la periodista de Clarín en la conferencia de prensa de Hillary, o sobre el “desvarío” de la presidenta respecto de lo que ella considera (como yo, claro) el país real y el país mediático, e incluso el “comportamiento republicano y democrático” de los fantoches parlamentarios que hoy quieren resolver en la justicia lo que no saben cómo dirimir en la política.

Se que habrá quienes me califiquen de exagerado o reiterativo (y desde ya que les doy el más absoluto derecho a pensar de ese modo aunque los considere equivocados) pero déjenme decirles que la maquinaria destituyente basada en la mentira y el recorte desembozado y espurio de la información está cada vez más activo y saludable. Aunque no estén de acuerdo conmigo, y si finalmente el tiempo me diera la razón, por lo menos no podrán después decir que no les avisé.
Abrazos para todos.

UNA MUESTRA DE LA TACTICA DESTITUYENTE

(Publicada en Facebook el 25 de febrero de 2010)

No son pocos los que aún creen que las denuncias que se realizan en torno de las prácticas seudogolpistas de prominentes representantes del denominado establishment corporativo son manotazos de ahogado de un gobierno al que le auguran pocos meses más de vida (que por otra parte no es mas que el deseo más ferviente de esos sectores).

Opiniones en ese sentido no solo se encuentran entre los patéticos integrantes de nuestra peligrosa clase media (un conjunto de burgueses asustados que pretende ser lo que no es y que ni siquiera esta en condiciones de intentar lograrlo). Nutridos voluntariamente de la miasma que destilan los grandes medios de comunicación y alentados por el silencio de quienes dicen ser neutrales u "objetivos", actúa como el corifeo de la tragedia griega, dando a la puesta en escena el dramatismo que necesita toda buena obra de teatro.

Los voceros de ese conglomerado de poder corporativo, económico y político, actúan de manera desembozada. Porque ni siquiera guardan la forma como para no parecer lo que realmente son. Sus antecesores, los que actuaron en décadas anteriores, parecen hoy personajes con actitudes naif frente al caradurismo de los actuales.

Un ejemplo de ese accionar lo brinda, por ejemplo, Rosendo Fraga, desde las páginas del diario La Nación. El diario "tribuna de doctrina" publicó anoche en su sitio de internet una columna de opinión por el firmada que, seguramente, aparecerá en la edición impresa de hoy jueves, titulada "Riesgo de crisis de gobernabilidad" (link: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1236809&pid=8391805&toi=6259)

No hago anticipos sobre su contenido. Los invito a que la lean. Pero con espíritu crítico y aplicando el sentido común necesario paro poder advertir las verdaderas intenciones. Artículos de esta naturaleza son el alimento con que se engordan las mentes descalabradas de esa clase media que repite lo que le dan sin la más mínima capacidad de análisis. Por no hablar de los sesudos periodistas y comentaristas que en pocas horas más tomarán su contenido para regodearse a través de los micrófonos de la radio y frente a las cámaras de la tele.

Una muestra más, de las tantas con las que nos infectan a diario, de las tácticas destituyentes de esos sectores que no están dispuestos a aceptar una realidad que no sea la que beneficie a sus propios intereses.

Abrazos para todos.

Marcelo Bartolomé

DE CRISPACIONES, CONSENSOS E INTERESES CORPORATIVOS

(Publicado en Facebook el 23 de febrero de 2010)

Crispación. Cuestiones de formas. Malos modales. Deterioro de la institucionalidad. Falta de comportamiento republicano. Avasallamiento de las instituciones. Estos son solo unos pocos conceptos que integran el "rosario" de reclamos, críticas, cuestionamientos y objeciones de buena parte de la oposición política, nucleada básicamente en el denominado Peronismo Anti K, lo que queda de la Coalición Cívica y el radicalismo, además del Pro y del sainete político mediático que comanda De Narváez. Por supuesto, los 4 Grandes del Buen Humor o Los Jinetes del Apocalipsis (léase Mesa de Enlace Agropecuaria) no quedan fuera de esta lista.

A los ojos de un desprevenido o de un oportunista, tales reclamos parecieran tener asidero en la necesidad de mantener ciertos caracteres esenciales en la vida democrática de un país. Formalidades que muchas veces sirven solo para mantener sin variantes lo que, vulgarmente, podemos denominar como "status quo".

Sin embargo, cuando ponemos en contexto las bocas de quienes profieren esas críticas, encontramos que guardaron un "saludable" silencio (por aquello de que "El Silencio es Salud", impulsado por un intendente justicialista a mediados de los 70 y elevado después a la categoría de razón de estado por la dictadura militar de Videla y Cía) cuando eran otros los que realmente cometían tropelías y, para peor, de mayor cuantía.

¿Imaginan Uds. a tales personajes reclamando por el quiebre del orden constitucional en 1976, por la destrucción de la industria argentina, por la evasión de capitales a través del endeudamiento y vaciamiento de las empresas públicas, por los desaparecidos, las persecuciones y centros de tortura, por la liquidación del patrimonio del estado al mejor postor, por la eliminación de un plumazo y a favor de los bancos del sistema público de jubilaciones? La lista puede seguir y dejo a Uds. la tarea de completarla.

Pero lo cierto es que no hay dato certero que pueda demostrar que algunos de los personajes que forman el denominado "arco opositor" hayan manifestado sus preocupaciones por algunos de los hechos antes mencionados. Hoy en cambio, los escuchamos alarmados, preocupados, obsesionados por temas que antaño les preocupaban muy poco.

En el marco de sus vocinglerías mediáticas cotidianas, surgen algunas manifestaciones mediante las cuales pretenden convocar a la concordia, el diálogo, la mesura, el consenso. Sobre todo en estos días en que debe reconstituirse el armado del Congreso que dejará al oficialismo sin su mayoría y sin la titularidad de numerosas comisiones clave en ambas cámaras. Da la sensación de que pretenden presentarse ante la sociedad como los moderadores de un "estado de crispación" provocado por los manejos erráticos del oficialismo.

El senador nacional, economista y politólogo Eric Calcagno escribió hace pocos días en el diario Miradas al Sur una columna de opinión titulada "El Discreto encanto del Consenso". Les dejo aquí el link para leerla: http://www.elargentino.com/nota-78925-El-discreto-encanto-del-consenso.html.
Plantea una mirada diferente para entender los verdaderos motivos que tienen tales personajes para levantar ahora la bandera de la concordia, cuando no trepidaron, hace casi dos años, en proponer derribar a un gobierno democráticamente electo por el pueblo, para evitar que se afectaran sus intereses.

Los invito a leerla y a dejar aqui sus comentarios para enriquecernos mutuamente, porque la realidad no es solo aquello que vemos de manera cotidiana a traves de los medios ni se construye únicamente con nuestros puntos de vista. Vale la pena la discusión y la polémica abierta para tratar de comprender mejor el momento histórico y político que vive la Argentina por estos días.

Abrazos para todos

miércoles, 8 de julio de 2009

Los "Medios Destituyentes" en su máxima expresión

Verdaderamente, provoca pavura mirar la tele, leer los diarios o escuchar las radios en los tiempos que corren. Sobre todo, tras las elecciones del 28 de junio. Los "comunicadores" no ahorran soberbia y desprecio a la hora de enchastranos con sus lecturas y análisis de la realidad. "El parlamento que viene", "la economía que se avecina tras las elecciones", "cómo queda el país con los resultados electorales", "un nuevo rumbo es necesario", son algunos de los eslóganes con los que nos intoxican cotidianamente de manera machacona y persistente.
Montados en lo que denominan una victoria contundente en las urnas e instalando la derrota del gobierno de Cristina Fernández como una debacle que pone en estado de zozobra la continuidad institucional y la estabilidad social y económica, se han lanzado a la conquista del poder en su totalidad como no se vió por lo menos en los últimos 35 o 40 años.
Se aprovechan de cuanta herramienta casual o estructural tienen a la mano para el logro de sus objetivos. La epidemia de gripe les viene como anillo al dedo para poder seguir instalando imágenes que tienen más que ver con un folletín amarillista de finales del siglo 19 que al fiel reflejo de la gravedad de la situación que vive el país. Todo es utilizado en pos de socavar a como de lugar al gobierno poular que encabeza Cristina Fernández. No importa el dolor de quienes han perdido hijos, esposos, esposas, padres como consecuencia de la epidemia. Daba verguenza y rebeldía ver a Santo Biasatti en la pantalla de TN entrevistando a personas que perdieron a sus seres queridos por la enfermedad, utilizando sus relatos para seguir instalando la sensación de que la gente se muere porque el gobierno no hace nada. O, por oposición, que en realidad quien nos gobierna es el propio virus de la enfermedad.
O a Joaquín Morales Solá destilando un odio visceral hacia todo lo que huela a oficialismo, provocando a sus entrevistados para que digan con sus palabras lo que con otras suele decir el en sus editoriales habituales en el diario La Nación. Fiel a su raigambre golpista y pro dictatorial (recordar su colaboración como periodista en una publicación del ejército durante la última dictadura, y no precisamente como un mero redactor) escribió uno de sus libelos en el diario mitrista condenando de manera insultante a la presidenta Fernández por su viaje a Centroamérica para acompañar y respaldar al hondureño Manuel Zelaya, destituído de la presidencia de su país tras el golpe militar lanzado por un grupo de cavernícolas trasnochados el mismo día en que millones de argentinos concurrimos a las urnas. Para Morales Solá, Zelaya es un conservador liberal que traicionó a sus orígenes por atender el reclamo de su gente y comprender que el multilateralismo instalado desde hace casi una década en el continente es una realidad imparable. Y por estas razones es merecedor del golpe que lo destronó de lo que le corresponde. "Cristina fue adonde no la necesitaban" decía el calvo y semi-barbado vocero del establishment en las páginas de La Nación.
El doble discurso del grupo Hadad a través de su emporio multimediático es un ejemplo de patetismo y antiperiodismo. Una misma noticia recibe diferentes tratamientos según se la escuche en Radio 10, se la lea en Infobae.com o se la vea en C5N. Los incautos que acuden solo a uno de los 3 medios terminan comprando lo que allí se dice o se propala sin siquiera atinar, espíritu crítico mediante, a preguntarse si las cosas que allí se dicen son una verdad revelada o un ejercicio de sofisma mediático que hace empequeñecer al Gran Hermano de Orwell. Allí estan los "editorialistas" sin nombre de Infobae, tratando con un sutil guante de seda al gobierno, mientras González Oro grazna consignas cargadas de protofascismo que apuntan a instalar la segregación y la exclusión de los que menos tienen y reciben (justo el, que se enorgullece de que le digan "el negro") o Marcelo Longobardi, por partida doble desde Radio 10 y C5N, gritando a quien quiera escucharlo sus amenazas destituyentes, instando a terminar ya con "este desgobierno que sume al país en un caos que lo torna invivible".
Radio del Plata se suma al desconcierto que provoca la incoherencia, ya que tras una primera mañana que pretende alcanzar el equilibrio entre el apoyo y la crítica que procura construir, llegan Mónica y Cesar, quienes desde las naderías de sus consignas y comentarios lanzan a aire las voces de todos los que se consideran victoriosos tras el 28 de junio. Y construyen la realidad bien mediática sin pronunciar ellos ni una palabra pero dejando que sean otros los que las ventilen (o destilen, segun se quiera mirar).
Para no hablar de la mañana corporativa y procampista de Radio Continental. Esa que arranca con Magdalena Ruiz Guiñazú y la infantiloide María O'Donell , planteando la necesidad de devolverle él país a quienes se lo han robado, porque son sus dueños por derecho propio, porque así lo marca la rancia historia de nuestros próceres. Magdalena con sus comentarios cargados de erudición elitista y la O'Donell tratando de articular cuando puede dos palabras que conduzcan a un pensamiento sustentable intoxican el aire como pocas. Y tras cartón aparece un desvariado Víctor Hugo Morales, que busca sin lograrlo mantenerse en un delicado e imposible equilibrio entre los intereses que defiende la emisora y sus posiciones otrora progresistas y relacionadas con las mayorías. Uno lo escucha y claramente advierte que optó por defender sus propios intereses (económicos, claro esta...) navegando en un mar de zargazos que lo hundió en una profunda falta de crédito para quienes en otros tiempos creimos ver en el otra persona.
Radio Mitre, que ha optado por una mezcla de amarillismo profesional y seudoperiodismo progre en su mañana cotidiana, con Edgardo Tenenbaum pretendiendo hacer gala de un periodismo comprometido peleándose al aire cada vez que puede con algún ministro (por lo general Aníbal Fernández) pero dejando luego expuesta su veta opositora obligada por los intereses que lo sostienen en esa radio y en la pantalla de TN junto a Marcelo Zlotowiagzda. Poco podemos agregar en torno de lo que hace Chiche Gelblung entre las 8 y media de la mañana y la 1 de la tarde. Un verdadero ejemplo de cómo idiotizar a la gente para que se despreocupe de todo y elimine cualquier vestigio de pensamiento crítico.
Y los titulos destituyentes de Crítica, que tienen la virtud de dejar en un plano de inocencia y banalidad a los de La Nación o Clarín. Los apocalipsis económicos que viven anticipando las portadas de Ambito Financiero o El Cronista, las operaciones de prensa desembozadas y vergonzosas de la revista Noticias o el diario Perfil de los sábados y domingos.
Todo este panorama se ha venido profundizando desde la noche del domingo 28 de junio y desde entonces se ido intensificando de forma exponencial. Y debo decir aquí, que por primera vez en mis 30 años de periodismo hago críticas sobre el ejercicio de la profesión con nombre y apellido porque entiendo que no hacerlo es mostrar la mitad de la verdad. Es convalidar con un silencio oportunista el comportamiento espurio de muchos (no todos, por supuesto) que hasta no hace mucho, pretendían mostrarse como defensores de la verdad, comprometidos con las mayorías, críticos pero equilibrados al desbrozar sus opiniones. No hacerlo es sumarse por izquierda a la red de mentiras con que nos inundan y nos maltratan cada mañana de cada día. Y además, porque estoy harto de escuchar que los "trapitos sucios se lavan en casa". Porque nuestra profesión, cuando se ensucia, ensucia a quienes la consumen. Ensuciamos con sofismas, con inventos, con noticias recortadas que muestran solo una parte del todo como si esa fuera el todo, con equilibrios de dudosa inocencia que en el fondo esconden la necesidad de no caerse en el vacío y seguir ingresando jugosos beneficios, con la mentira cada vez más instalada como axioma fundamental en la construcción de la noticia.
Este es el principal enemigo que el actual gobierno tiene delante. El enemigo contra el que tiene que dar una batalla frontal y decidida. El monstruo que se ha sacado la careta y que asume de manera inocultable su carácter y su "ánimo destituyente", como lo definiera pocos meses antes de morir el irreemplazable y extrañable Nicolás Casullo. El aparato que va a intentar por todos los medios (valga el término en este caso) que el gobierno que aún con falencias y ambiguedades, plantea un proyecto de país basado en los intereses nacionales y populares, le guste a quien le guste y le pese a quien le pese, se vaya antes de tiempo y encima pida perdón "por los pecados cometidos". Un modelo que procura recomponer y reconstruir lo que esa oposición, que se autoproclama victoriosa y, por ende, depositaria inmediata del poder, destruyó cada vez que le tocó gobernar.
¿Cómo, de qué manera, con qué herramientas? La aproximación a lo que considero una alternativa válida para ello la dejo para el próximo post. Mientras tanto, recuperemos el ejercicio de la reflexión interna y abramos los ojos y destapemos los oídos, cuando nos sumerjamos en el mundo de los medios que dominan nuestras opiniones. Y tratemos de ver y escuchar en ellos lo que no pudimos, no supimos o no quisimos hasta ahora. Estoy seguro que nos llevaremos más de una sorpresa.

Marcelo Bartolome

martes, 13 de mayo de 2008

BANALIDAD Y POBREZA ARGUMENTAL

“Un personaje insignificante, Rubén Manusovich, alguien que se representa a si mismo, fue a Gualeguaychú y recibió lo que fue a buscar”.
Así arrancó su comentario por LS10-Radio del Plata el periodista Alfredo Leuco, el lunes por la tarde para referirse a la brutal e injustificable golpiza que recibió el presidente de Fedecámaras a manos de los chacareros arengados por el personaje Alfredo de Angeli. Una manera repudiable desde todo punto de vista de comenzar un comentario periodístico porque en sí mismo, busca justificar la agresión recibida por el dirigente empresarial.
La postura de Leuco, a quien conozco y le reconozco trayectoria periodística, no puede ser admitida con tanta liviandad mediante el silencio de la corporación a la que pertenezco. Admito que Leuco no esté de acuerdo con la posición de Manusovich o de Fedecámaras. Acepto que Leuco este jugado plenamente con la gente que dice ser “del campo” o con las organizaciones que representan a un sector minoritario del agro. Lo que no acepto es que dentro de ese juego de librepensamiento se justifique una agresión física contra una persona que, simplemente, pretendió entablar un diálogo con los referentes de la protesta para sugerirles que sigan protestando pero que no impidan el paso del transporte de alimentos para evitar el desabastecimiento.
Siempre sostuve que cuando se acaban los argumentos para entablar la polémica y la discusión, inevitablemente, sobreviene la violencia verbal, que es la antesala de la agresión física. La actitud de los chacareros entrerrianos y el comentario de Leuco el lunes por la tarde en Radio del Plata, desnudan la pobreza argumental que ambos tienen para explicar y sustentar sus posiciones. Peor aún es el caso de Leuco, ya que en tanto periodista, debería tener un bagaje informativo y cultural lo suficientemente amplio y sólido para exponer sus puntos de vista sin caer en la brutalidad de la justificación de la violencia.
No lo escuché en ocasiones anteriores, pero si tengo que seguir el hilo de este razonamiento, imagino que habrá sido durísimo con Luis D’Elía cuando este le pegó una trompada a un manifestante en Plaza de Mayo, luego de soportar sus insultos y diatribas durante casi una cuadra. Supongo que, como contra partida, habrá sido muy crítico con D’Elía sobre todo por su condición de “piquetero” o dirigente oficialista. Si así fue (y la verdad es que no tengo muchas dudas de que haya sido así, porque este es el razonamiento de los “grandes medios periodísticos” como el que conchaba a Alfredo Leuco) mi colega habrá caído en la banalidad de muchos que entienden que hay violencias buenas y violencias malas. Violencia buena y, por ende justificable, es la de los chacareros contra Manusovich. Violencia mala y, por lo tanto repudiable, la de D’Elía contra el manifestante.
Así, los medios dominados por los dueños del poder, construyen su discurso para la adecuación de la realidad. Mediante engaños, sofismas, artilugios discursivos o barbaridades incomprensibles como esta, que luego son “compradas” por el consumidor promedio de esos medios. Este comportamiento, que desde luego no es el único, es el que pone de manifiesto la necesidad imperiosa de modificar de manera urgente la ley de radiodifusión. Esa ley, por sí sola, no modificará el contenido de los medios actuales. Sus dueños y empleados están convencidos de lo que hacen y cómo lo hacen. Pero sí, en cambio, permitirá la aparición de otros medios en manos de otros sectores sociales que construyan un discurso diferente, mucho más cercano a los intereses de la sociedad, mucho más inclusivo y democrático, mucho más comprometido con el interés común. La presencia de medios con esa construcción discursiva se hace urgentemente necesaria para contrarrestar el otro frente. El que está conformado por medios y periodistas que terminan confundiendo y engañando a la opinión pública, instalando barbaridades que incluyen hasta la justificación de la agresión física según quien sea el destinatario por el simple hecho (o tremendo pecado, según se mire) de pensar distinto.

Hasta el próximo post.

lunes, 12 de mayo de 2008

¡QUE ALGUIEN RESPONDA ESTAS PREGUNTAS!

Esta bien. Creo que ya es suficiente. Mucha difusión mediática al tema del lock out de un sector del campo (porque la protesta no la realizan todos los que trabajan en el campo). Mucha pulseada entre los dos bandos en pugna. Mucha discusión en torno de los alcances de las medidas que dispararon el conflicto. Es hora de comenzar a correr el eje de la discusión y colocarlo en el centro de los temas que deben ser resueltos en serio en la Argentina.
En el medio de la vorágine “campera”, por denominarla de algún modo, uno no puede dejar de preguntarse algunas cuestiones. Por ejemplo ¿porqué no se aplica la ley de desabastecimiento contra los grandes grupos empresarios con posición dominante de mercado, productores de alimentos, que en el último año aumentaron sus márgenes de ganancias en casi un 85 por ciento promedio? Vale la pena al respecto leer el informe de tapa de Pagina 12 del domingo 11 de mayo.
¿Porqué no se ejerce una verdadera presión política contra las empresas petroleras que promueven un claro desabastecimiento de combustibles en el mercado? O mejor aún, ¿porqué no se ajusta el porcentaje de las regalías que las exportaciones de hidrocarburos deberían dejar en el país? Estoy absolutamente de acuerdo con las retenciones a las exportaciones agrícolas. Incluso estimo que deberían ser más altas para que con parte de ese dinero se subsidie mejor y de manera más eficaz a los pequeños agricultores que se dedican a cultivar la tierra para producir alimentos y subsistir familiarmente. Pero no entiendo porqué no se aplica con más rigor esa medida para las petroleras.
¿Ya se abandonó la discusión para aplicar una medida similar a las empresas mineras que generan uno de los saqueos más vergonzantes de que se tenga memoria en la Argentina post-colonial?
¿Porque no se discute la eliminación del 21 por ciento de IVA a los alimentos de primera necesidad? Lo que se deje de recaudar por medio de ese impuestos regresivo hasta la médula se puede obtener a través de más impuestos a la riqueza, las transacciones financieras o cualquier otro tributo que grave las ganancias exorbitantes que los grupos más concentrados han obtenido en los últimos 20 años.
Si las más recientes mediciones revelan un aumento en los índices de pobreza, desnutrición infantil, mortalidad infantil y deserción escolar, ¿porqué no se adoptan las medidas necesarias, sencillas por otra parte, para revertir esos números antes de que sea demasiado tarde?
Acaso ¿no serían estas medidas concretas y directas para efectivizar una mejor y más justa distribución de la riqueza?
No tengo dudas en defender a esta administración, aún con sus contradicciones y falencias, debilidades e incongruencias. Sobre todo si lo que se propone como alternativa tiene que ver con los sectores más reaccionarios de la política argentina, encarnados en las sociedades rurales, confederaciones agropecuarias y, desde hace poco tiempo, las federaciones que dicen ser agrarias pero que hoy tienen más en común con los terratenientes que con los trabajadores del campo, los nostálgicos de las dictaduras, los acólitos de Alfredo de Angeli, el nuevo “Blumberg agrario”.
Pero ese apoyo también me obliga a recordarle que hay una larga lista de cuentas pendientes, entre las cuales figuran las pocas mencionadas en este post. Cuentas que van devengando intereses mucho más pesados y difíciles de pagar que los que provoca la deuda externa, hoy tan abultada como hace cinco años, a pesar del canje de bonos y de la cancelación con el FMI.
Este gobierno, con todos sus defectos, cuenta con posibilidades estructurales inmejorables para resolver estos problemas. Posibilidades generadas en los últimos 5 años. Es decir, atribuibles a su propia gestión. Pero pareciera que hay una especie de karma ineludible en la dirigencia política argentina que la lleva a rifar de manera lamentable las oportunidades históricas. ¿Hay que seguir esperando? Y de ser así ¿qué es lo que hay que seguir esperando? ¿Cuánto más hay que seguir esperando? Porque la verdad es que yo ya no tengo más ganas de seguir esperando cuando veo que esas condiciones objetivas en lo político y lo económico están dadas desde hace bastante tiempo. Me niego a convertirme, como tantos otros, en el “hombre que está solo y espera”. Por otra parte, Scalabrini Ortiz no nos perdonará nunca que aceptemos mansamente asimilarnos al personaje de su libro.

miércoles, 16 de abril de 2008

¿EQUILIBRIOS O COMPENSACIONES?


El sistema político argentino nos tiene acostumbrados (lamentablemente) a este tipo de situaciones. Digo, a las que en apariencia son contradictorias pero que dejan de serlo si uno quiere mirar un poco más profundamente.

Hoy, con pocas horas de diferencia entre si, se registraron dos informaciones resonantes en el ámbito judicial. Antes del mediodía se confirmó extraoficialmente que la Cámara Federal de la Capital ratificó de manera unánime la nulidad del indulto que beneficiaba a Jose Martínez de Hoz, gracias al menemato. Pasadas las 13,30 nos enteramos que la Cámara Federal de San Martín dejó sin efecto la detención de Luis Patti por entender que, pese a que nunca pudo asumir como diputado, goza de inmunidad parlamentaria por lo que no puede ser encarcelado. El fallo de este tribunal, tristemente celebre por brindar cobertura a reputados represores y genocidas de la última dictadura, está en consonancia con el de la Corte Suprema de Justicia, que le reconoce al ex policía el derecho a asumir como diputado, pese a que fue rechazado su ingreso por los integrantes del cuerpo legislativo.

Son dos fallos diferentes, sí. Pero ¿son contradictorios?. Y si le sumo el de la Corte Suprema, ¿puedo entonces seguir hablando de contradicción?. No es la primera vez que ocuren situaciones más o menos similares. Por eso no deja de llamarme la atención la simultaneidad. ¿Había que compensar el beneficio de la Corte a Patti con la ratificación de lo obvio contra Martínez de Hoz? ¿O acaso la nulidad del indulto al ministro de economía de la dictadura era tan "fuerte" que había que equilibrarlo con la libertad inaceptable de Patti, procesado por crímenes de lesa humanidad? Hace un rato hablé con gente de la secretaría de derechos humanos de la nación que no salía de su asombro. Allí estan aún tragando un sapo gordísimo con el fallo cortesano en favor de Patti. No creen en la teoría del "equilibrio" pero les llama poderosamente la atención la simultaneidad de los hechos. Y a mi también. ¿Apelaran en Casación Penal y en nombre del estado semejante despropósito? No se sabe aún pero quiero creer que sí lo harán

La información anticipa que Pati podría dejar el penal de Marcos Paz, donde está aún detenido, cerca de la medianoche. No nos extrañemos si vemos por la tele a un aquelarre de procesistas y pro-dictadores, encabezado por la conspicua Cecilia Pando, celebrando la libertad de su "líder". Me cuesta tremendamente conciliar tantas contradicciones. La historia enseña que no se puede gobernar un país poniendo un pie en cada bando. Y en la medida en que esa postura se prolonga en el tiempo la situación se va tornando cada vez más peligrosa. Voy a dejar transcurrir unos días para ver cómo sigue la cosa. Ahora me voy a preparar otros posts, relacionados con el petroleo y el retorno del benémerito Tinelli a los hogares argentinos.

Hasta la próxima.

jueves, 3 de abril de 2008

EL CONFLICTO NO TERMINO

Ayer fue 2 de abril. Y la verdad, me tomé un franco. Y me sirvió para no escribir en caliente, sin una mínima reflexión previa. Luego de ver la "asamblea agraria" de Gualeguaychú en la que se decidió una tregua de 30 días en el lock out patronal campero, me quedaron algunas cosas en claro, al menos para mí. Para vos que lees este post no tiene porqué significar lo mismo.
En primer lugar, creo que es necesario advertir que el conflicto no terminó. Arranca ahora una segunda etapa que tiene un plazo definido de 30 días, durante los cuales estos "good fellas" del campo iran por más, con tanta o mayor virulencia que hasta ahora. Habrá que disponer de una mejor táctica y estrategia porque quedó claro una vez más que no se está dando una pelea con nenes de teta sino con verdaderos buitres ansiosos de poder.

La asamblea de Gualeguaychú, que fue presentada por los medios como una especie de cabildo abierto sojero, fue en realidad una demostración de fuerzas de Alfredo DeAngelis para Eduardo Buzzi en la interna que ambos mantienen por la conducción de la Federación Agraria. ¿Porqué se hizo esa reunión en Gualeguaychú y no en una localidad de la Pampa Húmeda, Córdoba o Santa Fe donde se concentra el grueso de la producción del agro? DeAngelis se propuso -y lo logró- instalarse como el dirigente agrario combativo y luchador que en realidad no es. Pero aprovechó muy bien las cámaras de televisión para lanzar su imágen más allá de las fronteras entrerrianas.
En el haber hay que admitir que este conflicto -que, insisto, aún no concluyó- permitió instalar públicamente la discusión sobre el modelo de país que queremos o necesitamos. Plantear la discusión sobre el dilema de la soja, panacea agraria para los que históricamente trabajaron en el campo, admitir que no es un recurso sustentable en el tiempo y abrir el plano del debate para confrontarlo con un modelo diferente, donde el desarrollo esté más ligado a lo industrial con mano de obra y valor agregado, con mecanismos de distribución de la riqueza más equitativos. Creo que este tema se instaló por primera vez desde que la soja irrumpió con toda su fuerza, no solo para destruir el suelo sino y sobre todo, para generar ganancias y corromper voluntades.
Pero para dar una pelea en ese terreno el gobierno debería realizar una fuerte autocrítica hacia adentro. Aceptar de una buena vez que hay que desactivar las peleas por espacios de poder interno en el área más sensible que es, precisamente, la de economía. Resolver de manera directa la pelea Loustau-Moreno e impedir que la figura de un jefe de gabinete se parezca cada día más a la de un bombero que corre cada media hora de despacho en despacho para apagar incendios. Incendios que solo puede prevenir y detener una decisión política de la presidenta.
Para ejercer el poder hay que consolidarlo, no solamente puertas afuera de las oficinas sino sobre todo dentro de la propia interna. Esa es una herida que puede ser aprovechada trágicamente por la derecha más reaccionaria para que sea funcional a sus intereses. Pero hay que cerrarla con cirugía mayor y no con curitas, que al primer raspón se desgarrán y causan más daño.
Llega la hora de almorzar. Quizás me encuentre con mi colega y amigo Jorge Villano para poder discutir un poco más sobre este tema. Posiblemente a última hora agregue algun otro post que valga la pena. Y si no, será hasta mañana.

martes, 1 de abril de 2008

LA INTUICIÓN FEMENINA

Muchos, como yo, esperábamos un discurso un poco más contundente de la presidenta en el acto de Plaza de Mayo. Acaso porque una plaza colmada de gente de diversa extracción y condición, con y sin aparato detrás, podrían haber envalentonado a más de uno para pronunciar un discurso más explosivo o combativo por denominarlo de alguna forma.
Fue un discurso más bien cargado de apelaciones a la memoria histórica, con menciones claras a las contradicciones éticas y morales de los ruralistas que dicen representar al pueblo, instando a respetar la legitimidad que dan los votos en las urnas. Y una vez más, apelando al razonamiento, reclamando por favor a los protestones de panza llena que despejen la ruta y dejen circular a los camiones que transportan alimentos, insumos, mercaderías.
Quizás la intuición femenina haya obrado esta vez como factor de contención para sus palabras. Quizas intuyó que los 4 mandamás de las entidades del campo la estaban esperando agazapados para reaccionar ante lo que, suponían, iba a ser un discurso más enfático, con amenazas o advertencias, con elementos discursivos teñidos de bronca, con comparaciones de esas que son odiosas hasta los tuétanos. Sin embargo, se encontraron con una postura diferente. Quizás Cristina intuyó algo de eso, la reacción preparada de antemano, los discursos de respuesta altisonantes, la soberbia de los Buzzi, los Miguens o los Biolcatti. Y, seguro, los dejó pagando. Hasta el momento de escribir este post (20,30 del 1 de abril) practicamente no hubo mayores reacciones, por no decir ninguna de parte de esos sujetos. Que, me parece, deben por ahora estar más preocupados por convencer a sus bases y desactivar el paro, que por contestarle a la presidenta lo que no amerita ninguna respuesta.
La intución femenina, me parece, debe haber tenido algo que ver en la mesura que exhibió en su discurso. Es cierto y lo admito: aposté por un discurso más encendido, con mayor énfasis y, porque negarlo, hasta con algun anuncio de medida concreta o de advertencia mayor. No hizo falta. Si los ruralistas levantan el lock out, tendrán que pelear con sus propias bases a las que, ya es más que evidente, no pueden manejar. Y ese será, en primera instancia, el golpe más importante: haberles cambiado el eje de discusión y modificado el frente de lucha. Si se logra esto, no tendré más que rendirme ante la evidencia. Los tiempos políticos no van de la mano de nuestros (mis) deseos, sino de los tiempos que impone la coyuntura. Todavía no terminó la cosa. Hay aún bastante tela para cortar. Voy a afilar la tijera y nos vemos en el próximo post.