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lunes, 6 de junio de 2011

SHOCKLENDER VOLVIO A MATAR


Aconsejan no hablar ni escribir en caliente para no correr el riesgo de perder la perspectiva o de pisar el acelerador más de la cuenta. Esperé más de 3 años para escribir estas líneas. Desde el 19 de mayo de 2008, para ser más exactos. Hoy ya estalló todo. Y estalló de la peor forma. Nada de lo que diga entonces, excederá ningún límite. Todos han sido destruidos  en apenas una semana. Aquí voy.
   
Hay una mezcla de tristeza, bronca, dolor, decepción, desazón, que deja un sabor amargo en lo más profundo del alma cuando uno ve que lo que muchos advertimos hace ya varios años y que vos, Hebe,  no aceptaste mirar con seriedad y detenimiento, te tome supuestamente de sorpresa.

“Estoy embroncada con Sergio” afirmaste en una entrevista en la tele. Y diste tus razones para tal enojo. Sin embargo a el le dedicaste un comunicado cuando salto el desmadre,  en el que le agradeces (vos y las madres) los servicios prestados a la fundación. Lo dejaste casi como un gentleman. Pero a muchos otros compañeros que sí dejaron todo en su paso por las Madres los despediste con una patada en el culo, sin siquiera darles la explicación que se merecían, sin darles la oportunidad de ser escuchados. Y menos que menos, dedicarles un comunicado de despedida como a Sergio.

“Mi deber es limpiar todo, por eso separamos a Pablo y a 16 personas más de la fundación”, dijiste después. Está muy bien eso de limpiar y mantener todo en pulcritud. Pero durante todos los años que tuviste a Sergio lo único que hiciste fue depositar la basura debajo de la alfombra. Quisiera que les preguntes a Vicente Zito Lema o a Carlos Aznares si ellos vieron, durante sus años de trabajo y dedicación a pleno con las madres,  algún intento serio de “limpiar” como vos decís que hacés ahora.  Y conste que ellos fueron víctimas del accionar de Sergio. La tierra debajo de la alfombra se oculta durante un tiempo. Solo mientras la alfombra aguante. Pero no se desecha. Se queda allí mientras tenga lugar.

“No voy a hablar de puteríos ni pelotudeces” afirmaste también (haciendo un mix de tus declaraciones en los días inmediatos a que se conociera el escándalo). Muchos hasta se permitieron pensar que la salida de Sergio había sido por otros motivos que los que se daban a conocer a través de los medios. Poco después, lo que antes fueron puteríos se convirtieron en verdades concretas. Sucumbiste a la lógica de la información: tuviste que salir a reconocer lo inevitable, lo que todos sabíamos, mucho más quienes habíamos trabajado con vos y soportado la presencia intolerable de Sergio a tu lado y el de las madres.

Hoy, ese tipo está hasta las manos, investigado por un juez federal, con sus bienes interdictos, con prohibición de salir del país, sospechado de lavar dinero, de haberte y haberlas estafado, luego de llevar un ritmo de vida muy por encima de las posibilidades que le permitía el sueldo que ganaba mientras estuvo en la fundación. 

¿Tan ciega estabas que no pudiste siquiera sospechar de nada extraño mientras lo tenías al lado? ¿Tan incapaz fuiste de advertir lo que todos advertíamos o en realidad no querías ver lo que era una verdad incontrastable?
No puedo olvidarme de las caras de incredulidad y sorpresa de muchos de quienes trabajábamos contigo, en abril de 2007, incluyendo las de algunas madres, cuando Shocklender les regaló una camioneta Mercedes Benz 0 kilómetro para transportar a las madres en sus constantes y frecuentes viajes. Era el regalo personal de Sergio a las madres en su cumpleaños número 30. ¿No te hizo ruido ese regalo, tal como nos hizo a muchos de nosotros? 

¿Qué pasó Hebe, que no te diste cuenta a tiempo de lo que quería hacer Sergio con vos, las Madres, la fundación y con toda la historia de 30 años de lucha?
¿Cómo es que recién ahora admitis que lo que quería ese sujeto era convertir a la fundación en una empresa?  ¿No viste que eso fue lo que procuró durante todo el tiempo que estuvo a cargo de todo (pero, de todo eh?, sin que falte nada)?

Resultaba increíble en aquellos años, tanto como hoy, que vos no supieras de los manejos y comportamientos mafiosos de Sergio, las amenazas, el maltrato, la insolencia con la enorme mayoría de los compañeros de la fundación y la asociación. Sergio intimidaba a la gente. Sabía, era claramente consciente, que su pasado ponía incómodo a más de uno. Y se aprovechaba impune y cruelmente de lo que su presencia provocaba en los demás. Lo trabajaba como un arma de presión.
 
Tampoco resultaba posible entender cómo vos permitías, por acción u omisión (vaya uno a saber) que Sergio se rodeara de verdaderos malandras que actuaban como guardianes de su propia persona. Personajes con prontuarios policiales que no le iban en zaga al que portaba Sergio. Te recuerdo un nombre solamente: Chancalay. ¿Te suena? (Para saber algo más de este personaje hacer click aquí)

La discriminación en materia de asignación de recursos era moneda corriente y vos lo sabías Hebe. Cuando en el 2006 la misión Sueños Compartidos era un proyecto que recién comenzaba a tomar cuerpo, las cosas desde el punto de vista administrativo parecían normales. Se pagaban los sueldos con puntualidad, el dinero para el funcionamiento de la Radio de las Madres fluía puntualmente, y a simple vista no se observaban erogaciones que pudieran levantar sospechas. Pero a fines de ese año y sobre todo desde el 2007, cuando Sueños Compartidos ya era una realidad, llamaba poderosamente la atención que ese proyecto tuviera la prioridad absoluta en todos los órdenes. Al comienzo, nuestra candidez no exenta de inocencia idiota, nos hacía creer que la primacía de Sueños Compartidos se anclaba en la necesidad de concretar los sueños de miles de familias que jamás pensaron en acceder a una casa propia. Y si bien hubo muchísimos beneficiados con esa iniciativa, algo que se podía corroborar hablando con los receptores de las casas, había “cosas” en el ambiente que no terminaban de cerrar, que no encajaban dentro de la lógica de funcionamiento de una organización defensora de los derechos humanos. 

Solo una relación de orden patológico puede explicar semejante grado de ceguera. Resultaba curioso: una madre que perdió a sus hijos durante la dictadura embelesada por un sujeto que se cargó a los padres por mano propia durante esa misma dictadura. Vaya uno a saber qué habrás visto o proyectado en la figura de Shocklender para adoptarlo nada menos que como a un hijo. Era casi insultante que esa persona pudiera siquiera ser equiparada a los hijos de las Madres (ahora sí, con mayúscula). Sin embargo vos te encargaste de ponerlo en el mismo plano.  Y no te importó el malestar de varias madres que nunca entendieron ni mucho menos justificaron semejante entente. Allí estaban ellas, segregadas, apartadas, casi escondidas, por haber marcado desde el silencio su disconformidad con ese vínculo. Se estaba con Sergio y por ende contigo, o se estaba en contra de toda la organización. Empleaste la misma lógica de la dictadura. No había lugar para el disenso. Y el que lo manifestaba aunque sea de modo indirecto, se quedaba afuera. La lista de víctimas no es pequeña. Ya se conocerá, por ellos mismos o por otros. Pero se sabrá.

Ahora no hay vuelta atrás Hebe. El daño ya está hecho. No solo los medios hegemónicos, que buscan pegarle al gobierno a través de la exacerbación del escándalo, pretenden horadar la base misma de esa organización de derechos humanos,  quizás la más importante del mundo. La llegada de Shocklender de tu mano fue el comienzo del final. No había otro posible. Era cuestión de tiempo.

Uno supone que te estarás dando cuenta por estas horas, del daño tremendo que además le aplicas al gobierno que siempre dijiste defender. ¿Cómo explicar ahora lo inexplicable? ¿Cómo lograr escindir el desmadre de tu organización del gobierno nacional sin dejar heridas profundas que pueden poner en juego seriamente su continuidad? ¿Acaso no decías que los gobiernos de Néstor y Cristina eran los que más habían hecho por los desaparecidos, torturados, asesinados y perseguidos por la dictadura militar?  ¿Cómo compatibilizar ahora ese discurso con el desaguisado que reina en la fundación y que deja al gobierno en medio de un tembladeral que será aprovechado por más de uno? ¿No sentís que traicionaste la confianza que fue depositada en vos y las madres al haber respaldado con tozudez y altanería al tipo que hoy realiza un raid para nada menor ante la justicia? Te diría que hoy es mayor el esfuerzo que pone el gobierno en ayudarlas a despegar del escándalo de lo que lo ayudas vos, primero negando todo y luego admitiendo el episodio.

Shocklender nunca tuvo en su mente otra cosa que escudarse en tu figura y en la de las madres en su conjunto, para limpiar su imagen, procurar reconvertirse en un altruista, hacerse pasar por alguien que buscaba redimirse  de sus pecados. Qué mejor que hacerlo en el marco de la imagen   indiscutida de las madres para lograr su objetivo. Pero ese solo intento pone en evidencia la perversidad del comportamiento de Shocklender. No había barreras ni éticas ni morales para alcanzar el fin. Porque un sicópata no entiende el significado de tales conceptos. Por eso fue capaz de hacer lo que hizo.

Suponer que hoy Shocklender pueda tener algún tipo de arrepentimiento es tan absurdo como creer que los ángeles tienen sexo. El sicópata, en su desorden mental, jamás siente culpa. Se autoconvence de que su comportamiento es el correcto. Que los caminos que elije son los únicos posibles. Que las herramientas que emplea para alcanzar sus objetivos están bien utilizadas. Y que los costos que se paguen para ello son los razonables. Solo así se puede explicar (que no justificar) que alguien asesine a sus padres para resolver los siniestros conflictos que enmarcaban sus relaciones parentales. Lo que molesta o estorba, se elimina. Y punto.

Por eso, por esa historia que trae Shocklender y de la que no podrá desprenderse nunca, aunque haya pagado ante la justicia su responsabilidad por los delitos cometidos, es que fue capaz de destruir lo que vos y las madres construyeron durante más de 30 años. Y digo destruir porque el punto no es que Shocklender vaya a la cárcel una vez más para pagar los delitos que presuntamente habría cometido. El punto es si se puede reconstruir lo que ese sujeto destruyó para tratar de obtener un beneficio personal a costa tuya y de las madres. Y por esa misma razón considero que el daño mayor no lo hacen ni los medios hegemónicos ni la oposición que se monta en la cresta de la ola para ver si gana algún puntito a su favor. Lo hizo Shocklender con la inestimable ayuda de tu ceguera, tu vinculación patológica y una inexplicable cuota de candor e inocencia al creer plenamente en su comportamiento y reconversión. Es muy poco serio, Hebe, haber creído  que un parricida pueda de la noche a la mañana y cárcel mediante, convertirse en un adalid de la revolución. Esa misma revolución por la que dieron sus vidas los 30 mil. Pero vos le creíste. 

Por eso el título. Porque Shocklender ha vuelto a matar. Con la misma perversión con la que asesinó a sus padres, te ha matado a vos y a las madres.  Es verdad que la historia suele no repetirse. Pero cuando lo hace, deja su sello inapelable. Esta es una de esas ocasiones. Lástima que te toque a vos protagonizarla. 

MARCELO BARTOLOME





miércoles, 8 de diciembre de 2010

PINO SOLANAS Y LAS PUERTAS CERRADAS

El 17 de marzo último, en este blog,  escribí una columna sobre Pino Solanas y su comportamiento politico frente al gobierno.  Hoy, 8 de diciembre, luego de su lanzamiento comno candidato múltiple (porque no está claro aún si es candidato a presidente, a jefe de gobierno o a que), debo aceptar que aquella columna fue un ejrcicio de la más absoluta ingenuidad. Lo vuelvo a postear aquí, luegode 9 meses, porque no solo considero que tiene vigencia, sino además para hacer un mea culpa acerca de mi inocencia.

Lo único que debería cambiar es el final, porque con la profundización de su postura, Pino no ha hecho más que radicalizar su concepción política sino que ha demostrado que no tiene la más mínima intención de reflexionar acerca de su conducta.

Sigo teniendo un  aprecio personal por el Pino Solanas cineasta, Porque con el Pino Solanas dirigente politico la diferencias son cada vez mas abismales. Y aun, a pesar de las críticas que pueda merecer mi concepto,  siento pena por la pérdida de un cuadro de excepcional valía  para la construcción del proyecto nacional y popular que encarna el kirchnerismo en general y Cristina Fernández en particuar.
Como siempre dejo abierto el espacio para el debate y el intecambio de opiniones.

Marcelo Bartolomé.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL CACHETAZO DE LA IMPOTENCIA

Aprestémonos a ver en las próximas horas, hasta que salgan los diarios de mañana, las súbitas transformaciones de este bochornoso episodio protagonizado por la diputada Graciela Camaño. Veremos sin dudas cómo la cachetada se transforma en una "piña", de qué manera algunos procurarán asimilarla a un "golpe al kirchnerismo", como procurarán transformar a la victimaria en víctima, veremos cómo los escribas de turno echarán mano de los artilugios sofistas para encontrar justificativos para "salvarle la ropa" a la diputada, esposa del sindicalista Luis Barrionuevo.

Graciela Camaño, recordemos, además de diputada, es presidenta de la Comisión de ASuntos Constitucionales de la cámara baja. La misma que había dicho que, si se comprobaba que hubo diputados que presionaron o coimearon a sus pares para lograr la aprobación del presupuesto debían ser sancionados. Lo dudo mucho, pero quiero creer que por estas estará estudiando qué sanción le corresponde a ella por semejante escarnio.  Esperemos hasta mañana para avanzar en una mejor lectura.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

EMBESTIDAS RENOVADAS 2

A poco de terminar el post anterior, un compañero de trabajo me mandó por mail el link a una crónica del terror publicada por un diario entrerriano. Relata, sintéticamente, lo que vale denominar como "la celebración de la muerte". Ocurrió en una estancia, poco más de una hora después de conocida la muerte de Néstor Kirchner. Y sin dudas, está íntimamente conectada con mi nota anterior, por eso la publico a manera de post-data.  Aqui les dejo el link para que puedan leerla

EMBESTIDAS RENOVADAS

Periodistas más avezados y con mayor experiencia que el autor de este blog lo habían anticipado con claridad, un día después de la muerte de Nestor Kirchner: “van a tardar no más de una semana en volver a la carga contra Cristina pero ahora van a ir por todo”.

Se referían, claro está, a los opositores-destructores y a la prensa hegemónica. Y no se confundieron ni por un milímetro. Luego de un aparente y mentiroso “recogimiento” en la semana posterior a la desaparición de Néstor Kirchner, han vuelto al escenario con una carga de odio y rencor pocas veces visto. Se acabó el duelo. Se acabó el comportamiento decoroso a medias y los silencios enigmáticos o hasta cargados de significado. Se han lanzado al ruedo como jauría desenfrenada con el objetivo más que claro: desgastar a Cristina Fernández y evitar una segunda postulación presidencial.

Si uno presta atención a los libelos que escriben las plumas más enjundiosas de la prensa opositora, advertirá que no hay intención de evitar que concluya su mandato, como sí se podía leer o avizorar aunque sea a medias hasta antes del fallecimiento del ex presidente. Ahora saben que hay que cambiar parte de la estrategia y entonces, escudándose en un falso humanismo condolido, opinan, reflexionan, consideran, estiman (por utilizar términos parecidos) que “lo mejor es que Cristina termine su mandato y se vuelva a su casa”. No se trata de echarla de Balcarce 50, sino de evitar que sea otra vez candidata a la presidencia porque saben que, entonces, el triunfo del Frente para la Victoria será no solo inexorable sino también abrumador.

Para el ejemplo bastan algunas muestras: artículos como los de Luis Majul hoy en La Nación, el de Alfredo Leuco el 5 de noviembre último en Perfil.com, el de Beatriz Sarlo del lunes pasado en La Nación son clarísimos en ese sentido. Sumémosle a ellos declaraciones como las de Chiche Duhalde hoy por la mañana (“ahora que se dedique a gobernar”), de Elisa Carrió asegurando que ve “un futuro mejor para la Argentina” o de Oscar Ahuad hace pocas horas diciendo que “vamos a seguir oponiéndonos a este gobierno” suman agua para ese molino cargado de ignominia.

Párrafo aparte para Carrió: en los 5 o 6 días posteriores a la muerte de Néstor Kirchner mantuvo un silencio que, aunque sorprendió, fue preferible antes que la catarata de hipocresía que desbordó a la masa opositora , vivando a quien horas antes había execrado. Pero cuando abrió la boca volvió a vomitar su veneno y su odio incontenibles. Aquella frase de “veo un futuro mejor para la Argentina” resume claramente su catadura moral. Con esas palabras expresó todo lo que sintió y vivió durante las horas inmediatamente posteriores al 27 de octubre último. Quien avizora futuros mejores tras la muerte de alguien, no puede menos que haber sentido satisfacción y hasta alegría por esa muerte. Y quien celebra o asimila un orgasmo con la muerte ajena no puede ser sino alguien que ha perdido toda capacidad de raciocinio.

En este escenario se mueve hoy día un sector de la dirigencia política argentina. Un revivir del gorilismo mas profundo y rancio se puede ver y escuchar de manera cotidiana. Pero aún así, con este panorama, la correlación de fuerzas no es ni les será favorable. Si el gorilaje del “viva el cáncer” terminó por consolidar a millones en su sentimiento de pertenencia peronista en los 50 y las dos décadas posteriores, a pesar de las muertes, persecuciones y amordazamientos, el actual corre el sano riesgo de consumirse a si mismo, por caer una vez más en su histórica incapacidad de comprensión de los fenómenos sociales.

Marcelo Bartolome

martes, 2 de noviembre de 2010

EL MEJOR ARGUMENTO

Después del miércoles 28, todo se vuelve más claro. Aunque algunos piensen lo contrario, todo se vuelve más claro. Basta nomás con leer el terrorífico obituario que publicó Rosendo Fraga en la edición online de La Nación, menos de dos horas después de haber muerto Néstor Kirchner. En ese instante donde el dolor, la tristeza, la incógnita nos sobrecogía a todos, Fraga salió con los tapones de punta a marcar la cancha del conglomerado opositor-destructivo. A partir de ahí, y con un paréntesis que duró hasta el viernes, cuando Néstor fue sepultado en su Río Gallegos natal, todos los límites que se pudieran haber imaginado terminaron de vulnerarse, pero esta vez para siempre.

Desde entonces, sentí durante todos estos días una necesidad enorme de escribir, de volcar mis sensaciones, terciadas por las dudas y también algunas pocas certezas. Pero es tanto y tan bueno lo que pude leer y escuchar en diferentes blogs y medios alternativos, que me dije ¿qué voy a escribir, qué puedo escribir? ¿Cuánto puedo aportar desde mi mirada para afrontar este momento? Porque si lo que escribo no aporta al conjunto para contribuir a una mirada más abarcadora, entonces no tiene mayor sentido hacerlo.

Vuelvo al principio, entonces. Después de la extraordinaria manifestación popular en Plaza de Mayo para despedir al ex presidente, la claridad de la que hablaba es tan cegadora, tan consistente, tan inocultable, que el escenario que se plantea de ahora en más incorpora a un actor que hasta entonces estuvo invisibilizado. Por los medios hegemónicos primero, que fieles a su propia historia, aborrecieron desde sus páginas y ondas de todo lo que huela apenas a movilización popular. Pero, además, por la propia inercia de la temporalidad de los hechos. Ninguno, absolutamente ninguno de los millones que se movilizaron física y emocionalmente a lo largo de todo el país, salió de debajo de una baldosa. No surgieron de manera espontánea como los hongos después de la lluvia. Estuvieron siempre. Más o menos convencidos, más o menos comprometidos, más o menos agradecidos. Con sus convicciones guardadas o a flor de piel. No importa cómo, siempre estuvieron. Solo que en esta ocasión tuvieron un motivo contundente que los impulsó a salir a las calles, las plazas, las avenidas, para dar testimonio de su gratitud a quien les devolvió algo, poco o mucho, de lo que le habían quitado. Y sobre todo, a encontrarse con ellos mismos, a ubicarse en un lugar mucho más visible y consustanciado de la escena política. Ya lo saben, ya tienen claro que no son convidados de piedra. Se asumieron de manera irreversible como actores fundamentales del proceso que se abre de ahora en más y que de ningún modo supone modificaciones en el rumbo elegido ni en el proyecto de país en marcha. Y saben que sin ellos el tránsito por el camino que lleve a diciembre de 2011 será mucho más difícil. (Escribo esto mientras veo y escucho a Cristina en Córdoba, en su primer acto tras la muerte de Néstor y su entereza y solidez me ratifica una vez más en mis convicciones. Ahora también, en Córdoba, son miles y miles los que fueron al acto para respaldar y decirle a la presidenta, nuestra presidenta, que no está sola, que ellos la acompañan, que sin ellos todo será diferente, que puede contar con ellos. Igual que hace casi una semana)

Creo entonces que el mejor argumento para combatir el discurso destructivo de la oposición que todo lo corroe, pudre y envilece, es la fotografía que congela para la memoria a los millones que colmaron las calles en la despedida a Néstor.
Que también fue, que no quepan dudas, un claro acto de respaldo a Cristina. En ambos casos, significa también un apoyo abrumador al modelo de país iniciado en mayo de 2003. Un acto bifronte que englobó el dolor de la despedida y la fortaleza de la presencia activa que supone decir con todas las ganas ¡aquí estamos! No hace falta otra cosa para discutir y combatir a quienes a todo se oponen y todo les molesta. A quienes no vacilaron en hacer jirones el cuerpo aun tibio de Néstor preparándose para hacer lo mismo con Cristina y su gobierno. A quienes piensan, con una inmensa ignorancia, que el tiempo del kirchnerismo acabó definitivamente. A quienes están agazapados pero visibles, esperando para dar un zarpazo sobre las conquistas obtenidas.

Esa fotografía deja además al descubierto la magnitud de la mentira y el ocultamiento de los grandes medios. La sucesión de imágenes que se vieron por la tele, de manera ininterrumpida, durante estos últimos 5 días, que repasó los hitos del gobierno de Néstor y la despedida que le tributó el pueblo en las calles, ha calado de manera profunda, no tengo dudas, en el subconsciente de millones que por estas horas han advertido de golpe, abruptamente, que el país real se da de bruces con el país que inventaron durante los últimos 3 años los medios hegemónicos. Y esta es la razón por la cual sostengo que ahora todo está definitivamente más claro que hasta el 26 de octubre. El 27, con la muerte del flaco, el país real, el ocultado e ignorado por esos medios, descorrió el velo de la mentira y la mendacidad. Cuando el pueblo habla en las calles tiene sentencias lapidarias y sin posibilidad de apelaciones. Pasó hace casi 10 años con la caída del modelo neoliberal con su cuota de muertos y excluidos. Y ocurre ahora, con una sentencia absoluta: no hay posibilidad alguna de modificar el rumbo. Deberá ser este un elemento que los buitres políticos y mediáticos deberán tomar seriamente en cuenta si no quieren que el país vuelva a ser la tumba de los sueños e ilusiones de millones de argentinos.

Marcelo Bartolomé
ESCUCHAR

miércoles, 27 de octubre de 2010

SE FUE EL POLITICO MAS IMPORTANTE DEL ULTIMO MEDIO SIGLO



El papel en blanco intimida a la hora de comenzar a escribir sensaciones, opiniones, puntos de vista. Pero cuando hay que sumarle el impacto que provoca la muerte de una persona como Néstor Kirchner, todo se vuelve más complicado.

Más allá de la sensación de vacío que deja la partida de un dirigente político de sus características, con errores y aciertos, con virtudes y defectos, lo que se abre es un panorama que pondrá a prueba la solidez del modelo y la persistencia del proyecto nacional y popular.

No se trata ahora de opinar sobre lo que vendrá. Para eso están los que, escudándose en formas presuntamente democráticas y republicanas, sacan cuentas para ver cuánto se gana o se pierde con su desaparición a la hora de posicionarse políticamente en los días por venir.

Para quienes sostenemos este proyecto, para quienes confiamos en la absoluta necesidad de continuarlo en el tiempo para profundizarlo y mejorarlo, la pérdida es más irreparable que cualquier otra. Y no por casualidad.

Habiendo sido como fui un crítico de sus primeros años de gestión, nunca perdí de vista que el principal desafío que tenía por delante era la construcción del poder que no tuvo cuando asumió como presidente.

Y no puedo olvidarme que tras las elecciones de medio término de 2005, cuando pudo poner en el papel lo que se había trabajado pacientemente desde aquel mítico 25 de mayo de 2003, dije a quien quisiera escucharme que “ahora comienza el verdadero kirchnerismo”. Era diciembre de 2005, poco antes de adoptar la que creo fue la primera gran medida de gobierno que definió claramente por donde correrían los tiempos venir y que fue el pago de la deuda con el FMI.

No tiene sentido repasar ahora y aquí lo que vino después porque en este blog está bastante repasado y expuesto.

Ahora es el momento de pensar en cómo continuar con este proyecto a partir de su ausencia. Y tener en claro que el principal sostén es Cristina Fernández. Cerrar filas a su alrededor, solidificar el respaldo, acompañarla con cohesión y coherencia son los imperativos de los tiempos inmediatos. No entregarle con simpleza al enemigo el terreno conquistado en estos 7 años. Y construir, siempre construir, nuevas bases de sustentación para evitar que los carroñeros de siempre se abalancen sobre nosotros.

En nuestro país, construir política no es, nunca fue, un juego de señoritas ni puede asimilarse a la circunspección de la cámara de los lores (como si en Gran Bretaña hubiera corrección política!) De ahí la necesidad de saber que habrá que enfrentarse con los mismos que, por estas horas, muestran sus lágrimas reptilarias frente a la muerte de Kirchner. Pero que en las próximas volverán a afilar sus garras para rapiñar algún denario que los ayude a subsistir.

Ahí está el desafío. Ese será el campo de batalla. Habrá que ponerle el cuerpo más que nunca, mejor que antes. Pensando en el futuro. Consolidando lo que hay y apostando a lo que vendrá. A como de lugar.

Ese es el mejor homenaje para un hombre que nunca puso por delante los costos políticos a pagar, a la hora de trabajar en política para construir un país diferente y mejor al que estábamos acostumbrados.

Marcelo Bartolomé
ESCUCHAR: