miércoles, 23 de abril de 2008

LA DEMOCRACIA SOFISTA DE LOS MEDIOS

Cada vez se hace más urgente debatir, redactar y promulgar una nueva ley de Radiodifusión.
Las leyes por sí solas no modifican nada. Debe haber el brazo ejecutor del estado en este caso, para aplicarla de la mejor manera y en beneficio e interés de todos los habitantes del país.
Hoy, la mayoría de la opinón pública argentina está sometida de manera desembozada a una dictadura mediática practicada por los monopolios de la información (ver entrada anterior del 15 de abril). Sus efectos creo que son tan dañinos como lo fueron los practicados por la dictadura militar, cuando la totalidad de los medios estaba en manos del estado.
Los manejos que de la realidad y las noticias hacen esos conglomerados son cada día más evidentes. Por ejemplo, en la emisiòn del martes 22 de abril del programa "Palabras Mas, Palabras Menos" en la señal de cable TN, conducido por Marcelo Zlotowiagzda y Ernesto Tenenbaum, se pudo ver, sobreimpreso en la parte superior de la imágen, un contador que indicaba la cuenta regresiva para el fin de la tregua del agro. Se podía interpretar solo como eso, una cuenta hacia atras o como una toma de posición apostando a que el lock out agrario vuelva a concretarse a partir del 2 de mayo. Aunque por los comentarios de los conductores y el nivel de los entrevistados (estaba Elisa Carrió) la inducción corrió en un solo sentido.
La portada de hoy miércoles 23 de abril de La Nación vuelve al "juego que más le gusta", que es el de generar alarma y preocupación para beneficiar a los mercados financieros: esa portada habla de temblor financiero, aumento del dólar, derrumbe de los bonos de la deuda y hasta del incremento del riesgo país (que dicho sea de paso no supera los 400 puntos), todo ello atribuíble a la "incertidumbre política y económica del país". Y uno se pregunta de qué incertidumbre hablan estos energúmenos cuando el crecimiento de la economía en el 2007 fue superior al 8 por ciento, la cosecha marcará este año un nuevo record, se duplicó la siembra de soja, el valor de los comoditis sigue por las nubes, las exportaciones van en aumento, se mantiene el superavit fiscal y primario, entre otros datos. En el suplemento económico del diario fundado por los Mitre, se puede ver, en un recuadrito pequeñ,o que una fábrica de cosechadoras de la provincia de Formosa ya vendió toda su producción para este año. (Sí! y recién estamos a mediados de abril...)
La portada de Clarín editorializa con que la "negociación con el campo está en un punto crítico". Y destaca en páginas interiores que el tema de las retenciones ni siquiera figuró en la agenda de la discusión cuando siempre se aclaró que ese ítem no era discutible. Y así podríamos sumar a Crítica de la Argentina, Ambito Financiero, El Cronista Comercial y a los diarios del interior que son propiedad del grupo Clarin y Vilas-Manzano, repìtiendo a su vez lo ya publicado en la capital del país.
Así se construye el dicurso único. De esta manera se condiciona a una opinión pública privada de manera absoluta de voces y miradas diferentes. Con las solitarias excepciones de Página 12 y La Voz de las Madres (AM 530), el resto de los medios repite con matices pero sin variar el fondo, el mismo discurso durante las 24 horas. En una charla que mantruve con el ex director de la carrera de comunicación social de la UBA Guillermo Mastrini, este me decía que "los medios construyen una realidad sobre la base de lo que no existe". Es decir, elaboran y recortan el discurso informativo para poder modelar una realidad con un "sentido epistémico" que, si bien no se sostiene en la realidad comprobable, termina convirtiéndose en el concepto central del discurso que maneja la opinión pública todos los días,a fuer de escuchar la radio, mirar la tele o leer los diarios.

¿Ven entonces, porqué es tan necesaria una nueva ley de radiodifusión? Si hasta hace algunos años la razón fundamental era porque había sido impuesta por la dictadura de Videla, hoy tenemos que decir que no es ese ni el único ni el más fuerte argumento. El primordial es, precisamente, la imperiosa necesidad de abrir el juego para la participación en el manejo de los medios a otras organizaciones que representan a millones de argentinos que no se ven reflejados en esas corporaciones mediáticas que solo acumulan poder económico y nos manejan la agenda pero solo en beneficio de sus propios intereses de clase.
Hasta el próximo post