miércoles, 9 de abril de 2008

LA ABUNDANCIA DE DINERO Y LA POBREZA EDUCATIVA


El comentario puede ser "remanido" pero no por ello menos valioso. Intenta, además, constituir un aporte para la discusión del modelo de país que pretendamos tener y dejar para las generaciones posteriores.

Por estos días los docentes universitarios mnucleados en los tres gremios que los agrupan llevan adelante medidas de fuerza para reclamar una recomposición salarial del orden del 24 por ciento. Una cifra porcentual exigua si se la compara con los niveles de aumento en el costo general de la vida desde la salida de la convertibilidad hacia hoy. El gobierno rechazó el planteo, propuso un 22 por ciento pero pagadero entre mayo y enero de 2009 (parece un chiste, pero es real!!!).

Poner en contexto este reclamo no es demasiado difícil. Porque no se comprende la resistencia del gobierno a no encarar una reforma presupuestaria en la educción que le permita a esta recuperar aunque sea en parte el nivel de excelencia que supo tener hasta no hace muchos años.

Un país con fuertes niveles de crecimiento económico sostenido, con cuentas equilibradas desde lo macro, con una acumulación de riqueza que creció de modo exponencial en los últimos cinco años, aun debe saldar la deuda que mantiene con el sector educativo. No hablo aquí solamente del salario docente sino de todos los niveles que lo sostienen y permiten su funcionamiento.

Por estos días hablamos de manera pública en torno de la discusión necesaria del modelo de país que queramos tener. La distribución de las riquezas que genera una nación, hecha con justicia y equilibrio, que ponga al trabajador en el plano distributivo que históricamente tuvo, forma parte de esa discusión. Pero no es menos importante plantearnos qué demonios hacer con el sistema educativo en todas sus áreas. Aquellos países que alguna vz decidieron salir adelante de sus crisis, apostando al crecimiento y el desarrollo, lo hicieron consolidando de manera fuerte y contundente sus sistemas de educación, mirandola como pilar fundamental de ese proceso.

Da la sensación de que aquí se están poniendo los caballos por detras del carro, es decir crezcamos primero y después repartimos.

La plata está, no digamos que sobra, pero hay la suficiente como para comenzar esa distribución.¿Cuánto tiempo más habrá que esperar? Prpongo librar la batalla de la discusión de ideas en torno de este y otros problemas que hacen a la definición del modelo de país que soñamos, asumiéndonos todos como parte integrante del cuerpo social que es responsable del avance o el atraso de una nación. Aprovechemos esta coyuntura que se presenta favorable para impulsar y hasta obligar a promover esa polémica. En la Argentina hace muchos años que no se discuten ideas públicamente. Modestamente, me parece que ya es hora de retomar ese camino.

Hasta el póximo post.