martes, 13 de enero de 2009

¿INFLACION? ¿QUE INFLACION?

Hoy el INDEC dará a conocer el índice de precios al consumidor del mes de diciembre de 2008 y el acumulado para todo ese año. Los voceros del establishment económico están alterados, como desde hace más de dos años, por lo que denominan "dibujo" de la estadística. Dicen que la "inflación real" es tres veces mayor a la oficial. Se estima que el cálculo del INDEDC dará entre un 7,5 y un 8 por ciento para todo el 2008 contra un 18 por ciento promedio de las consultoras privadas.

Hoy, los diarios especializados Ambito Financiero y El Cronista publican una información más que interesante y que seguramente servirá para dar argumentos a los personeros de los intereses meconómicos extranjeros. Estos diarios sostienen que la inflación calculada por el INDEC desde 2006 hasta fin del 2008, les hizo peder a los inversores en bonos de la deuda argentina entre 20 mil y 40 mil millones de pesos. Ocurre que esos bonos estan indexados por el índice de precios al consumidor y cuanto más bajo sea ese cálculo, menor es el interés que se les paga. Este dato, que no es menor, es el que verdaderamente preocupa a los analistas y columnistas de los grandes medios que se quejan permanentemente de lo que denominan "dibujo inflacionario".

Supongamos que, efectivamente, la inflación real del año 2008 haya sido del 20 por ciento, por poner cifras redondas. Supongamos que un porcentaje algo menor, pero siempre dos dígitos, se haya registrado en los años 2006 y 2007. En estos casos, estaríamos hablando de índices inflacionarios anuales similares a los que registró la Argentina en sus períodos de mayor crecimiento y expansión económica. Aún con las dificultades que experimentó la economía local en el último año, no se han registrado complicaciones ni corridas ni fuga de depósitos ni mayor desconfianza en el sistema financiero que la que hubo en épocas anteriores.
En definitiva, si el "dibujo" de la inflación, finalmente sirvió para retacearles a los especuladores financieros internacionales una parte importante de sus rentas, obtenidas como es costumbre a expensas del sacrifico ajeno, bienvenido el dibujo. Esta es, en realidad, la preocupación de quienes vociferan de manera exagerada por el índice de inflación. Porque las variables de la economía de un país no funcionan de acuerdo a lo que se escribe en un papel sino que lo hace sobre la base de los datos reales. Y si los datos reales, finalmente confirman que la inflación real es 3 veces superior a la del INDEC, habrá que admitir, mal que les pese a los especuladores de siempre e incluso a quienes repiten como loros las críticas que se le formulan a ese sistema de medición, que la economía argentina sigue funcionando sin mayores sobresaltos, aún en medio de la crisis internacional que deriva del desgaste del modelo de acumulación capitalista.

No nos dejemos engañar por las críticas de quienes no abrieron la boca cuando promovieron por acción y omisión la infernal fuga de capitales que derivó en la peor crisis de la historia reciente de la Argentina. A esos tipos solo les interesa lo que les deja de entrar a sus bolsillos y no el funcionamiento de un sistema económico que, aun con sus fallas y deudas incumplidas, permitió la recuperación económica de un país en un período insualmente corto. No les preocupa que el INDEC dibuje el cálculo de la inflación. Les jode que ese dibujo les impida ganar lo que pretenden a costa de promover el caos y y la debacle. Ellos viven de eso. Si, como dice el viejo dicho "el que le roba a un ladrón tiene 100 años de perdón", dibujar un índice para evitar que se lleven miles de millones de pesos sin hacer nada no es delito ni pecado. A esta altura, hasta se podría mirar como un verdadero acto de justicia.

1 comentario:

GermanG dijo...

Si bien concuerdo con tu razonamiento respecto a la deuda externa, también comprendo perfectamente que la gente en general se sienta reflejada en los medios cuando el indice provisto por el INDEC no condice con los aumentos que ve en gondolas / mostrador, erosionando, por consecuencia, su salario real.
Ese es el sentimiento que los medios utilizan para azuzar la opinión pública y llevar agua para su molino, porque, no me olvido, los medios tienen intereses propios y sirven a ellos.

Un abrazo.