lunes, 31 de marzo de 2008

LA DEUDA DEL TERCER MUNDO


En Bélgica está la sede del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo. Su presidente Eric Toussaint, viene bregando desde hace muchos años por la condonación y, sobre todo, la anulación de la deuda de los países más pobres del planeta. Deudas que, en su mayoría, fueron contraídas sobre las espaldas y los bolsillos de sus pueblos por dictaduras sanguinarias, presidentes autodesignados vitalicios, regímenes autoritarios o fascistas y por gobiernos con visos de democracia formal pero que aplican en la práctica políticas de sometimiento y opresión.
Quizás ante los ojos y oídos de muchos, hablar hoy de la ilegitimidad de la deuda externa del Tercer Mundo pueda aparecer como una cuestión anacrónica. Pero si se revisan con detenimiento los números que dominan a las economías de esas naciones, pronto se advertirá que se trata de una cuestión que aún no ha sido saldada. Entre muchas otras razones, porque los países centrales que han prestado a diestra y siniestra miles de millones de dólares, así como los organismos a los que adhieren (FMI, Banco Mundial, Club de París, etcétera) sostienen a rajatabla la obligación de los deudores de "honrar sus deudas". ¿Cómo podría honrarse lo que se contrajo por detrás de la voluntad de las mayorías y, en no pocas ocasiones, sobre la sangre de millones de personas que sin disfrutar de semejante pasivo, fueron deudores hasta que las balas, el hambre o las enfermedades infecciosas terminaron con el calvario? Curiosa concepción de lo "honroso" tienen esos acreedores que tanto nos reclaman por lo que casi nunca nos dieron.
El Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo acaba de hacer público un informe lapidario: es posible cancelar esa deuda, y lo demuestra con los detalles escabrosos de la actual crisis financiera internacional, con epicentro en Estados Unidos y los principales países de Europa Occidental. El informe está disponible en el sitio web del Comité y publicado recientemente por el portal de noticias de las Madres de Plaza de Mayo (http://www.reportedelasmadres.org.ar/ ) Vale la pena ingresar allí y repasarlo. Vale la pena saber que hay soluciones políticas para problemas que aparentan ser integrados solo por números. Vale la pena comprobar que todavía hay quienes piensan que hay salidas posibles para los males que aún nos afectan.

Hasta el próximo post.